

Expongo a continuación toda la información a la que he tenido acceso como ciudadano y alegante (Equo Cantabria) a la Modificación del PGOU de Castro Urdiales que viene como consecuencia del Convenio Lolin para la recalificación e al parcela de la fábrica de Anchoas.
En este mismo blog puede encontrarse la información relativa al convenio Lolín.
También he publicado la información relativa tras la aprobación inicial, y a ella puede accederse en el artículo que publiqué en enero de 2019: Modificado nº 23 en zona inundable: EL CENTRO COMERCIAL LOLÍN INUNDADO DE INTERROGANTES

El asunto relativo a la inundabilidad ha sido muy controvertido, y en el artículo anterior expongo mi punto de vista.
En ese mismo artículo se expone el escrito de alegaciones de 21 de enero de 2019 a la aprobación inicial del modificado del PGOU.
Contestación (informe jurídico) a las alegaciones a la aprobación inicial.
Aprobación provisional del modificado nº 23 del PGOU de 30 de abril de 2019. En la aprobación provisional se reproduce el informe de Costas (no publicado en la web municipal) en el que se señala que «respecto de la servidumbre de protección, en relación con el edificio existente se considera compatible el cambio de uso propuesto siempre que no se plantee un aumento de volumen, altura y superficie de la misma…». En el segundo escrito de alegaciones a la Aprobación Provisional se demuestra que el edificio existente se reforma modificando la cubierta y la estructura del mismo, aumentando el volumen, altura y se amplia la superficie de la planta baja para añadirla a la nueva edificación en la que se ubica el nuevo centro comercial.
En el mismo informe de Costas se dice en relación con la nueva edificación comercial: «deberá conformar un cuerpo constructivo independiente de la edificación existente afectada por la servidumbre de protección, no pudiendo estar ni estructural ni funcionalmente relacionadas dichas edificaciones al amparo del apartado 3 de la DT 4ª del RGC.». En el segundo escrito de alegaciones a la aprobación provisional se insiste en este aspecto.
Escrito de alegaciones tras la aprobación provisional
Posteriormente han llegado dos informes:
El informe de Costas de 25 de septiembre de 2019, favorable con condiciones
El informe de la CROTU de 4 de noviembre de 2109: favorable
Tras los informes, la falta de contestación a las alegaciones vuelvo a registrar un nuevo escrito recordando que una parte de las alegaciones no han sido contestadas, y además la obligación de que el Ayuntamiento ejerza su competencia y haga cumplir con las limitaciones que impone el Reglamento Público Hidráulico.
Escrito presentado en el Ayuntamiento el 12 de diciembre de 2019
Juantxu Bazán
Noviembre, diciembre de 2109

Juantxu, 19 de octubre de 2019.


Juantxu. 19 de octubre 2019

Juantxu. 19 de octubre.

J. B:
26 de septiembre de 2019

J.B.
26 de septiembre de 2019
La Vía verde el aceite se extiende entre Jaén y Campo Real (cerca de Puente Genil, Córdoba) con una longitud de 122 kms, atravesando inmensos campos de olivares, bellos pueblos (Torredelcampo, TorredonJimeno, Martos, Alcaudete, Luque, Zuheros, Baena, Doña Mencía, Cabra, Lucena…) y el parque natural de la cordillera subbética.
La vía verde transita por el antiguo el trazado del Ferrocarril del Aceite, construido en 1893 y activo hasta 1985. Posteriormente se acondiciona como vía verde, y es actualmente la vía verde más larga de España.
Entre Martos y Alcaudete, en un tramo de 8 kilómetros se encuentran tres magníficos viaductos que vadean los arroyos Salado, Higueras y el río Víboras, del total de trece que podemos atravesar si hacemos la ruta completa. Los viaductos son hitos que dan riqueza patrimonial a la vía, y casi siempre permiten disfrutar de un hermoso paisaje definido por inabarcables campos de olivares.
En el kilómetro 34 está el viaducto sobre el arroyo Salado, una magnífica obra de ingeniería que no hay que confundir, sin embargo, con el viaducto de ferrocarril entre Linares y Almería, todavía activo y que es también una impresionante y bella obra de ingeniería.
Nos detenemos en el viaducto del arroyo Salado de la vía verde del Aceite, entre los olivares de Jaén.











Juantxu Bazán, 25 de septiembre de 2019
(Fotos tomadas en el trayecto de la vía verde del Aceite, en la provincia de Jaén, el 10 de mayo de 2019, durante el viaje en bici junto a mi amiga Concha Calzada)

Aún quedo perplejo mirando estos pictogramas que me encontré en el baño de un bar del casco viejo de Martos, en el que mi amiga Concha y yo nos detuvimos a tomarnos una cerveza con limón y a comernos unas magníficas alcachofas aliñadas.
Creo que el fabricante de estos pictogramas hechos en chapa tomó dos imágenes de hombre y de mujer convencionales, recortando sus siluetas sin ningún tipo de intención perversa, y que en la de hombre lo que resalta no es un inmenso pene, sino la mano derecha de un señor que viste chaqueta o americana. El resultado no puede ser más incierto, es muy difícil que no se vea otra cosa que un exagerado pene, máxime cuando lo apreciamos justamente a la entrada del retrete.
Un amigo mío me dice que el hecho de ver un pene es producto de mi obsesión. Es posible, quizás mi mirada esté un tanto contaminada y tenga tendencia a observar lo improbable; pero pongo a prueba la percepción de quienes quieran ver una cosa u otra.
Ello me recuerda a los enigmas que hay sobre la percepción de imágenes, y las ilusiones ópticas que ponen a prueba nuestro cerebro, como en aquel estupendo dibujo en el que depende cómo lo codifiquemos podemos ver una anciana con pañoleta y pluma o una joven de precioso cuello con collar:

Si trasladamos este tipo de engaños ópticos a la percepción de la realidad, de cualquier realidad, podremos concluir que nada es tan objetivo como pudiera parecer sino que existen múltiples variantes según nuestra manera de entender, según nuestros propios códigos para interpretar la realidad, y de cómo una primera mirada puede llevarnos por el camino del error, o del engaño.
Reproduzco a continuación las imágenes casi como fueron tomadas de ambos pictogramas con el flash automático del móvil, lamentando no haber tenido la paciencia (diez o doce ojos de varones del lugar se dieron cuenta de mi malsana curiosidad) de no haber tomado las fotos sin flash. Sin embargo, el resultado con ese rebote de luz, sobre la puerta metálica oscura me parece bastante adecuado.


Juantxu Bazán. 24 de septiembre de 2019.