Resignificando aquel ALMUERZO EN LA YERBA

Arte y Tecnología 1. El objetivo es realizar un fotografía siguiendo las pautas de la fotografía escenificada. Participantes: Carlos, Ata, Alexia, Alejandro y Juantxu (grupo BATACARALEX). Un grupo diverso en edades, género, procedencia étnica y maneras de acercarse al arte y a la fotografía. Había unas cuantas ideas sobre el tapete, pero la mayoría optó por una reinterpretación del cuadro de Manet, Almuerzo en la yerba, una pintura mil veces estudiada, de gran trascendencia en la historia del arte y de gran significación para las vanguardias de finales del s. XIX y principios del XX, y que también ha sido muy representada en fotografía escenificada.

Bosquejo de ideas anotadas sobre el cuadro de Manet Almuerzo en la yerba.

Si nuestra obra iba a utilizar como referente obvio el celebrado Almuerzo, el reto tendría que consistir en darle un grado de reinterpretación y acaso de resignificación que mereciera la pena este entuerto. El hecho de ser un grupo muy diverso animaba a realizar este trabajo para incorporar tal cualidad (la diversidad) en la escenificación fotográfica.

El almuerzo rechazado.

Representar (escenificar) una obra tan singular e importante en la historia del arte como el Almuerzo en la hierba es un reto, acaso una osadía. Ya en clase de AT-1 vimos unos ejemplos de fotografía escenificada tomando como referencia el Almuerzo de Manet con desiguales resultados, pero siempre incorporando significación y contemporaneidad al resultado.

Manet presentó en 1863 dos obras para la exposición de París. Una de ellas, su famosa Olimpia desnuda posando cual Venus de Urbino al lado de una criada negra, y un pecaminoso gato negro a sus pies, fue sorprendentemente admitida en la exposición, mientras que Desayuno en la hierba fue refusée (rechazada), felizmente relegada junto a los impresionistas al Salón de los Rechazados, justamente el que iba a tener una mayor atención de la concurrencia parisina.

Édouard Manet, El almuerzo sobre la hierba ( Le Déjeuner sur l’Herbe ), 1863, Museo de Orsay, París, Francia. Fuente: https://historia-arte.com/obras/almuerzo-en-la-hierba

La academia, la burguesía parisina, y el público en general, no encajaron con buen agrado que una mujer desnuda (muy conocida por muchos de los asistentes al Salón) almorzara desnuda junto a dos dandis elegantemente vestidos, es decir, en un ambiente cotidiano y relajado; no resultaba admisible verlos departir con una mujer desnuda, la conocida modelo Victorine Meurent, que nos mira desafiante a los espectadores, con su ropa cerca de la fruta.

El Almuerzo ha sido ,uy representado y reinterpretado. Veamos dos ejemplos usados en promoción y publicidad:

A la izquierda portada del disco de The last of the Mohicans. A la derecha campaña de Dior de 2003

Resignificar la obra mil veces reinterpretada.

Conviene matizar la sutil diferencia entre lo que significa reinterpretar y resignificar conceptos muy relacionados.

Reinterpretar una obra es darle un sentido nuevo adaptado al momento actual, tratando de actualizarlo y mostrar una nueva visión. La resignificación, como su propio nombre indica, atiende a un nuevo significado, y acaso, dándole la vuelta provocando nuevas emociones y si fuera el caso, un revulsivo de los valores con los que se mira una obra. En la reinterpratación no necesariamente tiene que haber resignificación. En la resignificación hay reinterpretación, pero también puede haber provocación. Eso es lo que queremos: introducir un elemento de provocación en una obra que antaño fue escandalosa para una buena parte de la sociedad burguesa de Francia. Nuestra resignificación del Almuerzo en la hierba quiere mostrar sentido del humor, contemporaneidad, diversidad, y, si fuera posible, darle la vuelta a alguno de los modelos imperantes en la historia del arte: el culto y omnipresencia del desnudo femenino, la ausencia de negritud, o la monotonía de los patrones estéticos y éticos. De hecho en muchas de las reinterpretaciones que se hacen y siguen haciendo del Almuerzo en la hierba se redunda en los mismos prejuicios, como en la siguiente fotografía:

Recreación del Desayuno en la hierba, por TerceroF. Fuente: https://terceroefe.com/recreando-a-manet-por-tercero-efe/

Para intentar caminar por el sendero de la resignificación acudimos a las enseñanzas de Roland Barthes[1] que nos dibujó el punctum en la fotografía, como el golpe visual que recibe el espectador contemplando una fotografía que es capaz de agitar su mera percepción cultural, un pinchazo que puede estar en algún elemento de la foto que lo saca del modo normal de ver y le obliga a detenerse y contemplar cada uno de los detalles de la fotografía.  Lxs autorxs de El Contubernio en otoño no habían decidido introducir un desnudo de persona mayor[2] se encontraron con esta tesitura justamente en el debate de conseguir una resignificación del Almuerzo que mereciera un contubernio. La foto si quisiera punzar tendría que tener un desnudo, y este debía ser masculino.

En el Contubernio todo se rebela (de rebelión) y revela (de revelación). En lugar de dandis elegantes y masculinos, quienes acompañan la intempestiva desnudez de un cuerpo masculino, son dos jóvenes aprendiendo el oficio del arte: una joven gótica post punk que señala el cuerpo del varón desnudo, y una chica negra que realza su personalidad racial. En lugar de la modelo blanca de proporciones modélicas, un desnudo masculino que se aleja del canon. Al fondo en vez de una ninfa que surge de las aguas, un extraño personaje con sombrero parece conectarnos con la bohemia de entonces explora la calidad del suelo. Más al fondo, ayudan a dar profundidad a la imagen un grupo de estudiantes que hacen estudios de dibujo del natural.

Grupo BATACARALEX, octubre 2025. Contubernio en otoño.

[1] Roland Barthes (1980). La cámara lúcida. Ed. Paidós.

[2] Quizás una persona mucho más envejecida hubiera implicado un mayor escándalo visual.

Juantxu Bazán, 28 de junio 2026

Estudios para un autorretrato

Estudios a partir de una autofoto, realizados durante las prácticas de laboratorio de Imagen I (EHU-UPV) en otoño 2025.

Juantxu Bazán, 2025. Estudio para autorretrato 1. Collage. Din A4.
Juantxu Bazán, 2025. Estudio para autorretrato 2. Collage a partir de fotocopia arrugada y pintada con carbón. Din A4.
Juantxu Bazán, 2025. Estudio para autorretrato 3. Collage. Din A4.
Juantxu Bazán, 2025. Estudio para autorretrato 4 en el que interviene la serendipia. Collage sobre papel verjurado y cera acuarelable. Din A4.
Juantxu Bazán, 2025. Estudio para autorretrato 5 haciendo el payaso. Collage con diferentes recortes y tirita. Din A4.
Juantxu Bazán, 2025. Estudio para autorretrato 6 con tres ojos (dos ven y uno mira) . Collage y GIMP. Din A4.
Juantxu Bazán, 2026. Estudio para autorretrato 7. Collage a partir de página de publicidad revista Novum. Din A4.
Juantxu Bazán, 2025. Autorretrato con autorretrato. Fotografía para portada dossier Laboratorio de Imagen I.

Juantxu Bazán, 1 de junio 2026

Una foto del cadáver de una niña en Gaza

Cuando vi la foto de la que voy a escribir menos de mil palabras sentí un golpe en la mirada que me dejó medio grogui varios minutos frente a la imagen. Se trata de un fotografía que acompañaba (sigue acompañando en las versiones digitales y de papel) a un reportaje en El País del domingo 25 de mayo, en las páginas 4 y 5, titulado «Ayúdame a salir de Gaza»: cuando la desesperación gana al patriotismo, firmado por Beatriz Lecumberri. La foto ocupa cinco columnas y representa una imagen visual totalmente ajena al contenido del artículo, salvo el hecho de que transcurría durante el genocidio en Gaza.

Reproducción de foto de El País de 25 de mayo 2025, págs 4 y 5. El pie de foto dice: Una niña muerta en el ataque de Israel, ayer en el Hospital Nasser de Gaza. Abed Rahim Khatib (GETTY).

En la foto se identifica a una persona que descubre el rostro del cadáver de la niña (un pendiente en su oreja derecha nos manda el mensaje), tres manos sujetando la tela blanca de la mortaja, los pies de los hombres alrededor, y la mano de uno de ellos sujetando un móvil con un primer plano del rostro enfocado. El autor, el fotógrafo Abel Rahim, tiene más de 38.000 fotos entregadas a la plataforma GettyImages, y de este fatídico día se han registrado una decena que recogen el traslado del cadáver a la estancia en la que los familiares se despiden de la niña. En el encuadre y la composición elegida, el fotógrafo ha dejado el dolor que nos produce la constatación de una niña muerta en un segundo plano, y sin embargo, a mí la imagen me resulta desoladora. Me parece más terrible esta foto cuando veo la repetición de la cara de la niña en la pantalla del móvil.

Siguiendo los planteamientos de Roland Barthes (1), el punctum que yo percibo como observador (cada uno tiene su propia mirada e interpreta la imagen con sus propios códigos) está muy alejado de lo que dice el pie de foto: «Una niña muerta en el ataque de Israel, ayer en el Hospital Nasser de Gaza«. El texto puede ayudar a interpretar la fotografía, según criterios marcados por la redacción de El Pais. Cierto es que una imagen puede valer mas que mil palabras, pero mucho más vale una imagen y un texto que ayude a entender lo que la foto no puede decir. Pero aquí, ni el pie de foto ni el artículo me ayudan a explicar lo que yo he sentido con esta foto absurdamente insertada en un artículo que va de otra cosa. Las teorías fotográficas me parecen insuficientes, y el lenguaje para explicarlo puede ser demasiado torpe. Hasta donde puedo entender, observo a una persona con autoridad para descubir el rostro de la niña que colabora para que se hagan fotos antes de dar entierro la niña según el rito musulmán. Nada sé de la intencionalidad, pero puedo comprender, pues esa es la función de la fotografía, que se pretende constatar y registrar la imagen de la niña muerta: esto ha pasado, la imagen lo corrobora y será memoria de lo sucedido, y además estuvimos allí para inmortalizarlo y divulgarlo. Hay escenificación, y aunque no hay pose por parte de la niña, si la hay por parte del resto de participantes que, con sus manos y pies presentes deciden la imagen de la niña que se va a fotografiar, y es muy visible la mano sujetando la cámara con la pantalla enfocando a la niña. La foto de Abed Rahim no es la foto de una niña muerta en Gaza víctima de un genocidio atroz, sino del acto de fotografiar a una niña muerta en Gaza. Y es ahí donde el punctum barthiano de la conmiseración que me produce el rostro de una niña asesinada en Gaza, se trastoca en otros significados aún por desvelar, y emociones que caminan en diferentes sentidos, y de la necesidad de indagar y saber más porque la verdad me es desconocida y la incertidumbre me inquieta.

Explorando el repertorio de imágenes de las plataformas de pago descubro fotos similares, fotos en los que el acto de fotografiar suplanta a la tragedia. Tras el shock de mi primera experiencia quedo adiestrado para la siguiente y me acuerdo del ensayo de Susan Sontag «Ante el dolor de los demás», en el que denuncia los efectos anestésicos de tanta profusión de imágenes de guerra cómodamente vistas desde de nuestras casas. Ella no pudo saber que las grandes empresas tecnológicas que controlan nuestro ocio (FaceBook, Instagram, Google…) no permiten la publicación de fotos de niños o niñas muertas en Gaza. Lo cierto es que si cualquier interesado quiere indagar la procedencia de esta foto a través del buscador de imágenes de Google e inserta esta fotografía para conocer su procedencia, lo más probable es que nos lleve a la plataforma GettyImages en las que se ofertan miles de fotos a la venta de niños muertos en Gaza.

Es difícil enfrentarse a la mercantilización del dolor que se muestran en las imágenes de la guerra, y la mejor manera de impugnarla es mostar la compasión de quienes lo sufren como una cuestión que nos concierne, y su traducción en una posición activa y rebelde, precedido por un análisis crítico de las imágenes que nos golpean la mirada.

Juantxu Bazán, 21 de agosto 2025

(1) Roland Barthes. La cámara lúcida. Notas sobre la fotografía. Barcelona, Paidós (2009)

Sobre las imágenes del genocicio en Gaza puedes leer en mi blog:

Performance art in Gaza´s war

GAZA´S WAR AND SPONSORING COMPANIES

Olas de arena

JB, junio 2023. Olas de arena 1. 3900 x 1991 px. LG H930. f/1,9 1/507 seg. ISO 50
JB, junio 2023. Olas de arena 2. 4609 x 2244 px. LG H930. f/1,6 1/576 seg. ISO 50
JB, junio 2023. Olas de arena 4. 4603 x 2233 px. LG H930. f/1,9 1/607 seg. ISO 50
JB, junio 2023. Olas de arena 5. 4120 x 2272 px. LG H930. f/1,9 1/471 seg. ISO 50
JB, junio 2023. Olas de arena 6. 3965 x 2327 px. LG H930. f/1,9 1/471 seg. ISO 50

Juantxu Bazán, 10 de febrero 2025