
Despiece.







Hace unos días los medios de media España (yo lo vi en el Telediario) celebraban que un español, Amancio Ortega, hubiera alcanzado el ranking de HOMBRE MÁS RICO DEL MUNDO. Los locutores podían permitirse esta vez dar una “buena noticia” en primera plana, la presentación por fin de un logro de la marca España, algo comparable al oro olímpico. En esta ocasión nuestro compatriota Amancio era el primero en el pódium de los más ricos del mundo. No es la primera vez; el dueño de Inditex ya había sido el más rico durante unos meses durante el 2015. Ahora resulta que ser el más rico es algo tan oscilante como la bolsa y se puede perder el puesto en la cima del mundo en función de cómo vayan los negocios. Para retransmitirlo, la revista Forbes ha ideado un ranking que nos permite saberlo en tiempo real. Así, el pasado miércoles, a las 11:00 nuestro Amancio es el más rico, pero a las 13:30 es relegado por Bill Gates quien recupera el trono, y a las 16 horas vuelve a ser Ortega otra vez el que se alza el primero en la “Champion League Multimillonairess”. Es emocionante. ¡Qué buena idea la de Forbes!, ahora los amantes de la sociedad del espectáculo tenemos un ranking más para divertirnos y poner toda nuestra pasión por nuestros ricos favoritos. Sabremos lo que ganan y pierden día a día, hora a hora, la acumulación de riqueza retransmitida en directo. Tanto Forbes como Bloomberg (otro de los medios que se ocupan de estas cosas) ponen a nuestra disposición una aplicación en nuestros móviles para no perder detalle durante el trabajo, en la playa o mientras viajamos en autobús. Amancio Ortega, Bill Gates, Warren Buffet, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg… tienen ahora un estímulo excitante para ser más ricos cada día. Ricos y famosos.


En la sociedad del espectáculo sabemos con precisión lo que gana los más ricos. El miércoles 6 de septiembre Amancio Ortega era el hombre más rico del mundo, y almacenaba una fortuna de 79,2 billones de dólares después de haber obtenido beneficios ese día de 1,1 billones de dólares (1.100 millones de dólares en el sistema de medición europeo). Si Amancio Ortega se decidiera a fundar la República de Zara su producto interior bruto le colocaría en el puesto 63 entre todos los países del mundo, por delante de Azerbaiyan, Eslovaquia, Ecuador, Túnez, Siria, Bielorrusia, Luxemburgo, Bulgaria, Eslovenia, y 150 países más. Su fortuna es superior a todo lo que suman países tan pobres como Mozambique, Malí, Liberia, Ruanda, República Centro Africana, Guinea, Congo, Eritrea y Malawi, donde habitan casi 140 millones de personas. Pero dejemos a Ortega un rato. Desde la crisis la brecha entre los más ricos y los más pobres se abre cada vez más. El 1% de los más ricos posee el mismo dinero e inversiones que el 99% restante de la población (según la estadística de Credit Suisse). Tan solo los 85 más ricos, los que salen en Forbes, tienen la misma riqueza que la mitad más pobre del mundo.
En la sociedad del espectáculo, la misma que sabe muy bien lo que ganan los ricos, no controla con la misma exactitud los que mueren por ser pobres. El mismo día en que Amancio Ortega ganó 1.100 millones de dólares habrían muerto entre 11.000 y 12.000 personas de hambre o malnutrición, la mayoría niños menores de 5 años. Son datos de la ONU, si bien algunas ONG’s elevan esa cifra a 20.000.
Los datos para la esperanza vienen a través de la ONG “Acción contra el hambre”: 422.325 niños salvados contra el hambre por la acción de esta ONG en el año 2014. Pero es insuficiente. El hecho de que un solo niño en el mundo se muera de hambre debiera clavarse en nuestros estómagos. De acuerdo con los cálculos de esta ONG, bastarían 9.000 millones de euros al año para aplicar el paquete básico nutricional en los 15 países con mayor desnutrición, casi todos del África Subsahariana. Ahora se puede calcular con escrupulosa exactitud el tiempo en el que los más ricos tardan en acumular esos nueve mil millones, y podremos darnos cuenta que basta con unos días, o acaso unas horas para que unos pocos ricos acumulen el equivalente vital de decenas de millones de personas. Nueve mil millones son una propina de mierda para los ricos de la “Champions league”.
Debe quedar claro que la lucha contra la pobreza no requiere donativos, sino una decidida intervención contra las causas de la desigualdad. Riqueza y desigualdad son las dos caras de un mundo que tiene recursos suficientes para todos, pero que están escandalosamente mal repartidos. Dicho de otra manera: la causa de que muchísimos sean muy pobres radica en que poquísimos son demasiado ricos. No se trata de crecer, sino de repartir, redistribuir, e intervenir contra la excesiva acumulación de riqueza, más allá incluso de las políticas fiscales.

Así que cuando veo en el Telediario o leo en la prensa las noticias de la “Champion League Multimilllonairess” me pongo de los nervios. Y no es solo porque se nos retransmite en directo el relato de la riqueza y de la enorme desigualdad que padece el mundo, sino porque además nos tenemos que tragar toda su obscenidad. Los mismos principios morales que nos obligan a luchar contra el hambre y la pobreza debieran servir para recordad que cada vez que Amancio gana el resto de la humanidad pierde porque todo se lo queda él. No debieran ser emoticonos de aplausos y sonrisas de satisfacción los que veamos cuando se dan los datos de esta Champion League, sino luces rojas de alarma porque sigue creciendo la desigualdad en un el mundo que no hace nada para evitarlo.
Juantxu Bazán, 13 de septiembre de 2015.
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Confieso. Escribir sobre gasolineras me produce una pereza solo comparable a la percepción de que lo que aquí diga no le va a interesar a casi nadie. Pereza, y también inquietud. Como cuando repostamos en una estación de servicio. Echar gasolina al coche es un fastidio, un trámite necesario para nuestros desplazamientos, una jodienda. Echamos gasolina, pagamos un precio excesivo y salimos pitando a la carretera. Las gasolineras son espacio y tiempo de nuestra vida cotidiana, el peaje de nuestra forma de vivir, surtidor del combustible que mueve el mundo en una dirección incierta e insostenible para la humanidad. Repostamos, contaminamos, consumimos… y luego volvemos a repostar.
No voy a negar que en las gasolineras se cumple una de las condiciones para hacer viables nuestros desplazamientos al trabajo, al ocio, a la familia, al hospital… Pero también es cierto que tales desplazamientos serían posibles con otras fuentes de energía, y con otros hábitos en el transporte que nos permitan transitar hacia otro modelo energético en el que las gasolineras se conviertan en una reliquia de la era industrial petrolera, o acaso en espacios transformables para dar servicio a vehículos movidos por energías renovables y autosuficientes. Pero mientras tanto es menester ocuparse de las gasolineras. Por ello es importante conocer y reflexionar sobre lo que acontece en un asunto tan inflamable como el de la gasolinera de Eroski en Castro Urdiales.
Partimos de una legislación muy permisible. La legislación estatal regula las condiciones técnicas y de seguridad para la instalación de una gasolinera pero la normativa sobre su ubicación, y las normas ambientales para atenuar los efectos nocivos para la salud y el medio ambiente de este tipo de instalaciones son inexistentes. Ni siquiera la legislación urbanística menciona las condiciones de uso y planificación. Hay que remitirse, por tanto a lo que digan los planes generales de ordenación de cada municipio para saber a qué atenerse. Algunos municipios establecen la obligación de que las estaciones de servicio se ubiquen a una distancia mínima de 100 m. de las viviendas o edificaciones, otros hablan de 50 m. El Plan General de Ordenación de Castro Urdiales no dice nada al respecto, si bien se establece la prohibición de construir gasolineras en suelo residencial, algo que parece bastante obvio.
En estas circunstancias, en nuestro municipio podríamos tener un número ilimitado de gasolineras, y su instalación, por ejemplo en el casco urbano, quedaría al albur de las exigencias del mercado. Lo cierto es que en Castro Urdiales existen en la actualidad cinco gasolineras en servicio. Una en Islares, en la carretera N-634 (a 8 kms. del centro urbano dirección Santander); otra en El Haya, en la CN-634 (a 9 kms. dirección Bilbao); y tres en casco urbano. Entre las urbanas, una de ellas está sin calificar por el Plan General, y es producto de una concesión extinguida; se localiza en suelo residencial del centro urbano de Castro, contraviniendo por tanto las normas urbanísticas del Plan General. La segunda está en el barrio de Brazomar, también lindando con la N-634. La gasolinera de Eroski es por tanto la tercera gasolinera en casco urbano, y se sitúa a 450 m. de la gasolinera de Brazpmar. Las tres gasolineras urbanas conforman entre sí un triángulo de unas 40 hectáreas, y entre las que más distan apenas hay dos kilómetros:

Esta tercera gasolinera, situada en los aledaños del casco urbano, se ubica en el centro comercial del hiper Eroski y no es resultado de la planificación municipal, sino de la estrategia comercial de Eroski. Quiero decir con esto que a Eroski le interesa tener una gasolinera a 50 m. a la entrada de su centro comercial pues con ello el consumidor añadirá a la compra semanal el repostaje del vehículo con precios más bajos que sus oponentes, las gasolineras de Repsol que, dicho sea de paso, tienen el combustible más caro del mercado. Magnífico negocio para Eroski. Sin embargo, a la hora de autorizar una instalación como una gasolinera deben apreciarse otras circunstancias más allá de los intereses de Eroski, y también más allá de los intereses de sus clientes. Y estas circunstancias no son otras que el cumplimiento de la legalidad, la potestad de planificación del Ayuntamiento, y el máximo respeto a la seguridad y al medio ambiente. Pues bien, nada de esto se cumple en la construcción de la gasolinera de Eroski, cuyo itinerario almacena una historia bastante rocambolesca.

Todo viene a cuenta de un convenio firmado por el Ayuntamiento de Castro Urdiales y la cooperativa ErosKi en el año 2001. En él se establecía la construcción de un híper en las instalaciones de la antigua fábrica Propersa, comprometiéndose Eroski a la construcción de una galería comercial para dar cabida a los comerciantes castreños además de una zona de ocio, minicines, y servicios del automóvil. Y también una gasolinera. Todo en la parcela propiedad de Eroski que gana con este convenio un aumento considerable del aprovechamiento urbanístico al recalificar la parcela de uso industrial a comercial. El Ayuntamiento se comprometía a aprobar el modificado del Plan General, el Estudio de Detalle y el Proyecto de Urbanización, condiciones para autorizar los usos previstos en el convenio urbanístico. A finales de 2003, una vez aprobado el modificado del Plan General, se abre el hipermercado, y seguidamente se pone en marcha la gasolinera. Todo sin licencia de obras, ni Estudio de Detalle, ni Proyecto de Urbanización, ni leches. Una sentencia del tribunal de lo contencioso del año 2009 (tras recurso impuesto de la Asociación de Gasolineras de Cantabria) declara ilegal el híper y la gasolinera, y esta última se cierra por haberse construido sin el Estudio de Detalle ni Proyecto de Urbanización, instrumentos que finalmente se aprueban en el año 2015. Es decir, la gasolinera estuvo funcionando durante seis años de forma ilegal. Hace tan solo un mes ha querido volverse a abrir, tras la firma de un modificado del convenio, y sin embargo el Ayuntamiento la ha paralizado por no tener las autorizaciones correspondientes (1). Ya les dije que la historia era bastante rocambolesca. Pero hay más.

En el modificado del convenio que está pendiente de aprobación definitiva, tras ser sometido a información pública, se reconoce que la ampliación de la zona comercial “está pendiente hasta que se solucione por parte de las administraciones competentes el problema de la inundabilidad que afecta a la unidad”. Esto se dice como de rondón: “¡hasta que se solucione el problema de la inundabilidad!”. Como si la inundabilidad fuera un fenómeno que dependiera de las administraciones. Esto es poco serio. Lo que si depende de las administraciones es su propia memoria. Quiero decir, que si las administraciones saben que en la parcela hay un problema de inundabilidad este no es asunto que deba caer en el olvido. El Ministerio de Medio Ambiente publica el mapa de zonas inundables de todas las cuencas hidrográficas de España, y la parcela de Eroski se encuentra en zona de policía inundable del río de Sámano.


A la vista de los mapas de inundabilidad parece obvio que ni la galería comercial, ni la gasolinera, ni ninguna otra edificación pueden estar enclavadas en zona inundable. En el caso de la gasolinera la zona inundable afecta a la mitad de su superficie. Sería una temeridad construir este tipo de instalaciones que almacenan sustancias peligrosas y contaminantes en zona inundable, y espero que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico se pronuncie con claridad sobre esta cuestión.(2)
Hay más cuestiones que afectan a la legalidad de la gasolinera y al convenio urbanístico (incumplimiento del plan general, inexistencia de trámite ambiental, falta de documentación, falta de autorización de la Confederación Hidrográfica, irregularidades en el trámite de información pública…) pero no me extenderé más, y quien quiera ampliar información dejo un enlace de las alegaciones presentadas al modificado del convenio urbanístico hace dos semanas. Tan solo diré que me parece irresponsable que se pretenda ocultar que la gasolinera de Eroski se ha construido en buena parte sobre zona inundable, y que esto no tenga ningún tipo de consecuencia. Me lamento mucho de escribir todo esto a sabiendas de que en el Ayuntamiento de Castro gobierna mi propio partido, CastroVerde, y que la parte afectada es una cooperativa de consumo, con finalidades sociales plausibles. Pero en esta ocasión ni Ayuntamiento ni Eroski han estado, desde mi punto de vista, a la altura de la expectativas, tratando de sellar con un modificado del convenio urbanístico algo que no tiene ni pies ni cabeza.(3).
Siendo como es Eroski una cooperativa en la que prima la responsabilidad social, y en la que la protección de los consumidores y del medio ambiente, así como la promoción de la cultura forman parte de sus señas de identidad, no entiendo el empecinamiento de empotrar en su parcela un gasolinera ilegal, inundable e irresponsable. Caben otro tipo de objetivos que satisfagan a ambas partes, en la dirección justamente de la protección del medio ambiente. Disponer de un gran espacio de aparcamiento en zona periurbana, la proximidad del río Sámano, deberían ser elementos para inspirar otros acuerdos para modificar un convenio que permita mejorar el entorno del río de Sámano, favorecer la movilidad sostenible entre el casco urbano y Sámano, además de impulsar la divulgación de la cultura, el deporte, la calidad del consumo, y, aunque parezca contradictorio, la promoción del comercio local y de los productos de proximidad.
¿Y aquellos minicines que se prometieron en el convenio de 2001? Pues de los minicines como diría mi admirado Groucho: “¡y también dos huevos duros!”.
(1) La gasolinera de Eroski se abre al público el 22 de septiembre de 2016.
(2) La Confederación Hidrográfica del Cantábrico mantiene posiciones contradictorias. Por un lado recuerda al Ayuntamiento que la zona es inundable, y por otro, informa favorablemente al Estudio de Detalle en el que se enclava la gasolinera. estoy pendiente de que la CHC aclare esta cuestión.
(3) El convenio urbanístico fue finalmente aprobado por el pleno del Ayuntamiento con los votos a favor de CV, PSOE, PP, MAS, y la abstención del PRC.
Juantxu Bazán, 8 de septiembre de 2016.
Escrito de Alegaciones al Convenio Urbanístico entre Eroski y Ayuntamiento de Castro Urdiales.
Contestación dada al escrito de alegaciones tras la aprobación definitiva del modificado del convenio entre el Ayuntamiento de Castro Urdiales y Eroski en sesión del pleno de 25 de octubre de 2016:
Acuerdo pleno aprobando convenio Eroski.
Contestación dada a escrito dirigido a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico en el que se confirma que la UE 1.75 en la que se ubica la gasolinera de Eroski es ZONA INUNDABLE y que por tanto sus usos quedan limitados a lo establecido en el Reglamento del Dominio Público Hidráulico y del art. 55 del RD del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Cantábrico Occidental:
Contestación de la CHC a escrito de Juantxu Bazán.
Lo que dice el art. 55 del Plan Hidrológico:
Juantxu Bazán, 17 de noviembre de 2016

El puerto de Castro Urdiales vuelve a ser escenario de lo mejor de las vanguardias artísticas del siglo XX, continuando así con la magnífica experiencia de la exposición celebrada el pasado mes de octubre en los aledaños del muelle norte con la exposición de esculturas efímeras de Agustín Ibarrola.
En esta ocasión, Castro Urdiales se convierte en capital mundial de las vanguardias artísticas de los años cincuenta y sesenta del siglo XX, ofreciendo una muestra de arte abstracto única e irrepetible que ha sido capaz de reunir por primera vez cuadros de Jackson Pollock, Marck Rohcko, y los mejores maestros del expresionismo abstracto, del tachismo, y del arte informal americano y europeo.
La rampa del puerto de Castro es el escenario idóneo para experimentar la pintura en acción y nos ofrece una variada muestra de la obra del gran maestro norteamericano Jackson Pollock, que sintetiza naturaleza con expresión, consciencia y subconsciencia, control del espacio y espontaneidad gestual, utilizando los mismos colores industriales de las pinturas que se utilizan para pintar los barcos del puerto de Castro: rojos, azules, verdes, amarillos, blancos, marrones (de la patente que se da a la parte inferior del casco del barco), salpicados a veces con colores violáceos. En la rampa la pintura se extiende de forma espontánea utilizando como lienzo el propio hormigón y la estructura metálica de los carros varaderos, creando formas muy sugerentes para el espectador. Veamos la obra de Pollock especialmente pensada para el espacio expositivo de la rampa de san Guillén:








La obra de Rothko parece conectar con la filosofía de Wittgenstein: «De lo que no se puede hablar, es mejor callar». La pintura de Mark Rothko invita a callar, se explica por sí misma, respira, vive, y nos dice que seamos nosotros mismos quienes la interpretemos. En silencio. Rothko en SanGuillén se expresa sobre los propios materiales de la rampa, con colores muy singulares que se diferencian del resto de su obra, azul y verde para expresar el encuentro del ser humano con la naturaleza:


El arte según Rothko expresa las emociones humanas más primarias y elementales: la tragedia, el éxtasis, la fatalidad del destino…

El expresionismo abstracto americano de los años cincuenta y sesenta es omnipresente en la rampa, tal como se puede ver en la obra del grupo de artistas USARTS de New York, de clara influencia rothkiana, y con elementos de la action painting, con influencias también de la obra de Baziotes, Kline, Willem de Kooning, Hoffman, Clifford, Reinhard y Motherwell, entre otros:









Del expresionismo abstracto estadounidense al informalismo europeo de postguerra. El óleo ha dejado de ser imprescindible y se buscan otros soportes, combinando diferentes materiales para mostrar el arte de los locos y de los niños, la expresión más directa y elemental del arte en la que desaparece la narración para expresar la vivencia del propio artista. Veamos una primera muestra del grupo Intemperie en soporte vertical de hormigón armado:



Uno de los exponentes más representativos del informalismo europeo lo constituye el grupo MALPASO. Miremos la obra expuesta en sanGuillén:












La rampa de sanGuillén es el escenario propicio para inaugurar una nueva forma de expresión artística: ARTE POBRE INDUSTRIAL. Este nuevo arte (si es que puede denominarse así) no precisa de lienzos, ni de ningún otro soporte salvo los elementos industriales del propio puerto de Castro Urdiales, en este caso la rampa y los carros varaderos. El único requisito expresivo es el paso del tiempo; y la condición para que aparezca arte (si es que puede denominarse así, insistimos) es la mirada del espectador. No es el arte el que busca al espectador, sino que es el propio espectador quien define la propia obra artística. Un arte sin autor. En este caso es el espectador Bazán el que incorpora el título. Veamos:


La pintura es un recurso que forma parte del propio entorno industrial. Se asocia caprichosamente con la obra, pero ésta no existe sin la mirada del espectador.



Nuevamente la pintura se asocia con el elemento industrial sin ningún tipo de premeditación, colaborando en expresividad pero acentuando la reflexión del espectador, si es que hay espectador.
El arte pobre industrial que se selecciona en SanGuillén tiene su origen e inspiración en el Arte Povera de los años sesenta y setenta, pero mama también de la obra de Marcel Duchamp. Sin embargo a diferencia de «Fuente» de Duchamp y de los maestros del Arte Povera, el arte industrial prescinde de espacio museístico; la obra industrial está sólo si se la quiere mirar.










Con este recorrido por el ARTE POBRE INDUSTRIAL (tan solo una pequeña muestra del magnífico escenario de este tipo de representación pictórica que nos ofrece el puerto de Castro Urdiales) finalizamos esta presentación que una vez más pone a Castro Urdiales en el mundo del arte.


JUANTXU BAZÁN, uno de septiembre de 2016.