¿Se puede luchar contra el cambio climático desde los ayuntamientos?

Existe la creencia, extendida entre los políticos locales, de que las cosas que tiene que ver con el clima, con el cambio climático, deben resolverse desde la comunidad global, acaso desde la Unión Europea, y es la comunidad internacional la que tiene que ponerse de acuerdo para salvar al planeta. Cierto. Y falso.

Es falso porque desde lo local, y especialmente desde las políticas municipales se pueden tomar medidas que favorezcan los parámetros que intervienen en el cambio climático hasta llegar si fuera preciso, y mediando voluntad política, a emisiones de carbono cero y la autosuficiencia energética.

Pero no hace falta llegar tan lejos (de momento) por lo que es menester aplaudir y la iniciativa que ha tomado la Fundación Renovables y la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético por la que se invita a que los partidos políticos que concurren a las elecciones municipales suscriban el compromiso con doce medidas a implantar cuando se tengan responsabilidades de gobierno (y a defender, entiendo yo, desde la oposición si ese fuere el caso).

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IMAGEN DEL CARGADERO DE DÍCIDO DESPUÉS DEL TEMPORAL

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La imagen que encabeza este artículo puede herir la sensibilidad del espectador. Eso es justamente lo que pretendo, aunque la foto sea una ficción. Pero puede ser real. No sé cuándo ni de qué manera podría producirse la destrucción del cargadero de mineral de Dícido, pero si sé que puede suceder en cualquier día a partir de ahora mismo. No podría asegurar siquiera que, en el momento que usted lee estas líneas ya se hubiera producido la destrucción del cargadero. Y entonces la realidad se relataría en imágenes y textos que nos darían la noticia, con comentarios, lamentaciones, críticas, y exigencias de responsabilidades. Seguir leyendo «IMAGEN DEL CARGADERO DE DÍCIDO DESPUÉS DEL TEMPORAL»

YO NO QUERÍA LEER ESTE LIBRO («El impostor», de Javier Cercas)

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En realidad yo si quería leer este libro, un libro que trata de verdades y mentiras, de ficción y realidad, de delirio y cordura. Quería leer este libro porque es de Javier Cercas, y porque me interesaba conocer los entresijos del impostor Enric Marco, el hombre que hizo creer a buena parte de la sociedad española que nadie como él encarnaba los valores del héroe republicano, que simuló haber sido deportado y confinado en un campo de concentración nazi, y que alcanzó la presidencia de la asociación Amical de Mauthausen. Me interesaba saber cómo es posible engañar a tanta gente, y cómo se atraviesa el camino desde la heroicidad a la villanía. Cuando se conoció el fraude en mayo de 2005, cuatro meses después de su memorable intervención en el parlamento español en favor de la causa de los republicanos españoles deportados en campos de concentración nazis, y tras recibir la Creu de Sant Jordi de la Generalitat, Enric Marco se convirtió en una de las personas más odiadas no solo por la magnitud del engaño sino porque se había producido a costa de las víctimas del Holocausto.

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Cosas que me gustan de «El Manantial», una película que habla de la manipulación de la creatividad.

El Manantial es una magnífica película de King Vidor, de 1.949, probablemente una obra maestra, a pesar de sus excesos ideológicos que rozan en ocasiones el panfleto.

Es una película que habla de cosas que a mi me interesan mucho, y que me han salpicado a menudo: la manipulación de la creatividad, la intervención o la manipulación sobre una idea, un proyecto, o un trabajo. En aquellos trabajos en los que interviene una actividad intelectual es bastante habitual, pero es extensible a todas las tareas en las que es necesario la creatividad individual. La película está protagonizada además por Gary Cooper, un actor que admiro y que parece estar siempre «sólo ante el peligro». En esta ocasión Gary Cooper está solo frente a las grandes corporaciones y medios de comunicación que manejan a su antojo los gustos colectivos sobre el arte o la estética.  Por lo tanto, ésta es también una película que habla de la condición humana, del precio de la integridad y de las dificultades de mantener los propios principios.

Me gusta esta película porque habla de arquitectura, de proyectos, y de una ciudad como Nueva York a finales de los años cuarenta, que siempre aparece como telón de fondo:

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En El Manantial el leit motiv es la arquitectura, en los planos interiores y exteriores. la arquitectura moderna y New York. El personaje del joven arquitecto está inspirado en Frank Lloyd Wright al que identificamos en los proyectos que irán apareciendo a lo largo de la película.
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El joven arquitecto en su estudio con su maestro, quien le conmina a que no persista en seguir su estilo so pena de ser liquidado por quienes manejan el gusto en la arquitectura; Howard Roark lo dice claro: «Yo lucho por mis ideas»
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Un plano genial en el que el maestro imparte la última lección de arquitectura, desde el interior de la ambulancia, atravesando las calles de New York: «Mira esos edificios… el rascacielos es la más importante estructura inventada por el hombre; son híbridos copiados de todos los estilos antiguos, de los templos griegos, de las catedrales. La forma de un edificio debe adaptarse a su función, y los nuevos materiales exigen nuevas formas…»

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Asimetría

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Diapo tomada en el muelle don Luis, de Castro, en 1.993. Rescatada y limpiada. Esta es una de las farolas que se instalaron en la época de Hormaechea (ex presidente del gobierno de Cantabria) obsesionado por sembrar farolas por Cantabria de estilo fernandino (por llamarlo de alguna manera). Seguramente alguien con mejor información sepa la razón de por qué esta tipología de farola se extendió por Cantabria como una peste. Me temo lo peor.

 

Santa María (Castro Urdiales, 1993)

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Iglesia de Santa María de Castro Urdiales, año 1993. Digitalizada y restaurada con GIMP en 2014.

Tengo aprecio por esta extraña diapositiva que tomé en 1993 y he digitalizado y restaurado recientemente tras sacarla de una caja de cartón. Creo que guardo por ahí otra versión con un plano más alejado de Santa María. Imagino que técnicamente es deficiente, no es algo me me interese excesivamente. Lo que hay es simple: un elemento muy grande, la iglesia, y un elemento muy pequeño, el miliario romano, en un contraste de tamaños que inspira contenidos culturales y usos muy diferentes con el paso del tiempo. Una composición diagonal envuelta en un cielo azul salpicado de nubecillas blancas. El escenario es subrayado por un elemento cromático que destaca sobre el azul y la piedra, y es el naranja de la pared de ladrillo con la albardilla gris.

Este encuadre hoy es imposible. En el lugar del miliario romano hay una estatua de Tito Flavio Vespasiano, el que dicen fue fundador de Flaviobriga. Roma, el gótico, y el muro que estimo es de principios del siglo XX, tras la restauración de la iglesia… es un muro que recuerda por su forma y técnica de construcción al arquitecto Eladio Laredo.

J. B. (agosto de 2014)

«LOS 400 GOLPES». Crónica de un niño que no quiso ser nacido.

He vuelto a ver «Los 400 golpes» de François Truffaut, y como casi siempre disfruto ahora más que antes de las viejas películas. Esta no es tan vieja, año 59, yo ya había nacido, y es una peli que supuso el nacimiento de la Nouvelle Vague y la renovación del cine francés.

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A pesar de ser el primer largometraje de Truffaut, obtuvo el premio a la mejor dirección en el festival de Cannes en el año 59.

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División del Castillo de Ocharan: BARBARIDAD CULTURAL Y SEGREGACIÓN SOCIAL

La ciudad de Castro Urdiales, con más de 32.000 habitantes censados en la actualidad (que alcanzan los cien mil en el periodo álgido de verano) no dispone de un parque urbano a la altura de sus necesidades. El crecimiento urbanístico operado en los últimos quince años en el que el suelo urbano y urbanizable se multiplica por cinco no ha contribuido a generar espacios públicos de calidad, y aún hoy los mejores parques y plazas son los heredados de la ciudad que se forjó a finales del s. XIX como consecuencia de la actividad minera en el municipio.
Por aquel entonces, un adinerado empresario, Luis Ocharan, propietario de las minas de Alén (Vizcaya) y concesionario de la línea de ferrocarril que transportaba el mineral hasta el mismo puerto de Castro, se hace dueño de una buena porción de territorio próximo al casco urbano de entonces. Ocharan también se había apropiado de los terrenos ganados al mar tras la construcción del paseo que lleva su nombre entre el casco urbano y la playa, una operación especulativa que transformó la ciudad y que cambió su fisonomía al mismo tiempo que crecía la euforia y los beneficios empresariales de la actividad minera. Hacia 1895 Luis Ocharan encarga al arquitecto Eladio Laredo el diseño de los edificios que van a componer el conjunto residencial de Ocharan, un suntuoso conjunto de edificios y jardines de 7 hectáreas de superficie a la altura de las pretensiones de empresario minero, exquisito en los detalles exteriores (el castillo amurallado, el palacio, la capilla, el observatorio astronómico, el jardín botánico, los estanques, el pabellón oriental…) y en la decoración interior en la que destacan también los hermosos tapices de Anselmo Guinea, o los paneles cerámicos de Daniel Zuloaga.

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Foto izquierda: el complejo de Ocharan a principios de siglo XX tras la construcción del castillo, en primer plano; al fondo el palacio. Foto derecha: el complejo residencial en tiempos recientes; en esta ocasión la foto está tomada en sentido inverso con los jardines del palacio en primer plano, y el Castillo y su recinto al fondo, adivinando en medio la torre del pabellón oriental. Un conjunto de gustos eclécticos en el que se plasman estilos clásicos, neorenacentistas, neorománicos y neomudéjares que anuncian la arquitectura historicista de la que Eladio Laredo iba a ser uno de los principales abanderados.

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El (No) mercado ecológico de Castro Urdiales.

Hace nueve meses, en septiembre de 2013, desde el Taller de Empleo de Agricultura Ecológica de Castro Urdiales, organizamos un mercado ecológico que tuvo como sede la Plaza del Mercado, un edificio de arquitectura singular cuyo espacio interior se llenó para albergar el intercambio entre productores ecológicos de Cantabria y ciudadan@s de Castro.

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La Plaza del Mercado, el viernes 6 de septiembre de 2013, durante la celebración del mercado ecológico.

Crónica en http://agriculturaecologicacastrourdiales.blogspot.com.es/2013/09/la-plaza-del-mercado-de-castro-se-lleno.html

Ayer, sábado, 14 de junio de 2014, he sacado una foto de la Plaza:

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La Plaza del Mercado, el sábado 14 de junio de 2014, a las 13.15 h.

La antigua Plaza necesita un plan para su rehabilitación; mientras tanto, el mercado ecológico es un buen motivo para revitalizar este espacio público. Con ello se favorece la oferta y demanda de productos sanos, se mejoran los hábitos de consumo, y se promueve la creación de empleo. Los pocos comerciantes y productores de productos agrícolas convencionales que actualmente venden en este lugar se verian favorecidos por la afluencia de consumidores. Por último, se contribuye a subir los ingresos que por tasas correspondan al Ayuntamiento.

Me consta, al igual que le consta al concejal del Mercado de Abastos que los productores ecológicos están deseando instalar sus puestos al menos durante un día a la semana, tal y como hacen en los municipios de Laredo, Torrelavega, Noja, Santander, Camargo y Reinosa.

El hecho que en Castro sea el único municipio importante de Cantabria en el que no hay mercado ecológico no habla bien de nuestro municipio. Por eso es menester que el Ayuntamiento se mueva en la dirección de tener un mercado ecológico y de que esa Plaza recobre su sentido.

 

J.B. 15 de junio de 2013.

EL DILEMA DE PODEMOS

El pasado 25 de mayo, el día de las elecciones europeas, me tocó ser presidente de una mesa electoral en Castro Urdiales. Observando el orden y la cantidad de las papeletas en la cabina electoral hubo algo que me llamó “poderosamente” la atención: la papeleta electoral de Podemos, una papeleta electoral que destacaba sobre todas las demás, las treinta ocho papeletas del resto de partidos y coaliciones, y que a mí me parece que es un caso inédito en elecciones: el logo de Podemos, es decir, su elemento identificador no es ni un símbolo, ni un anagrama, el logo de Podemos es la cara de Pablo Iglesias.

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Sorprende que la Junta Electoral Central autorice la inclusión de imágenes de rostros, donde debieran ir logos o siglas, tal como predica la ley electoral, pero más sorprendente y preocupante es que un movimiento social como Podemos utilice como símbolo identificador la figura Pablo Iglesias como si del Gran Timonel se tratara. A nadie se le escapa que desde el punto de vista de la mercadotecnia electoral es una inteligente táctica, dirigida a inclinar el voto hacia Podemos entre aquellos electores indecisos. Aunque la mayoría de los votantes traen su papeleta desde casa, muchos de los votantes de partidos minoritarios se deciden en la soledad de la cabina, el elector frente a 39 papeletas, un mar de siglas y de confusión, en el que destaca la imagen del televisivo líder de Podemos.
Las elecciones son un ejercicio de democracia relativa. Para que sean un verdadero acto de democracia debiera haber igualdad de armas, y esto está muy alejado de la realidad. Son los partidos mayoritarios los que disponen de mayor peso y de mayor tiempo en los medios, y son los únicos capaces de llegar con su propaganda a todos los electores. En mi casa se recibieron las papeletas acompañadas de la propaganda de los partidos PP, PSOE, IU y UPD. A estos cuatro partidos pudientes se suman los de los partidos nacionalistas en las comunidades autónomas en las que son mayoritarios o muy representativos. Es muy difícil enfrentarse a esta situación desde posiciones minoritarias, sin peso en los medios, sin dinero, y con una concurrencia en la que se mezclan treinta y tantas opciones electorales. Así no se puede.
En estas circunstancias la decisión (de los dirigentes) de representar a Podemos con la imagen Pablo Iglesias es comprensible, si bien muchos de los militantes de los círculos de Podemos no han encajado una postura que recuerda demasiado a uno de los vicios de los partidos de la izquierda, el culto a la personalidad. El dilema se resolvió en esta ocasión (por los dirigentes) en favor de la rentabilidad electoral. Pero más allá de tácticas electorales, lo que me interesa es reflexionar sobre si este hecho no es acaso la forma de ser que define a Podemos, que le acerca más a los partidos de la vieja política que al movimiento social que lo respalda.
Cuando ya han pasado tres semanas de las elecciones europeas se ha escrito hasta la saciedad sobre el fenómeno Podemos; no insistiré en ello. También se han vertido ataques furibundos. Lo cierto es que la presencia electoral de Podemos aún no es demasiado significativa como para hacer tambalear los cimientos de la estructura política española, pero lo que acojona a los partidos y a los grupos de presión es la tendencia de Podemos, su capacidad para ocupar un espacio decisivo en el reparto de poder en un futuro próximo. Lo que a mí me interesa es si tras este éxito electoral va a ser posible fortalecer una alternativa que nos lleve a otra forma de hacer la política en la que el protagonismo sea de los ciudadanos, algo que parece estar en el espíritu del nuevo partido. Hasta el momento sabemos que detrás de este fenómeno electoral hay un movimiento de mucha gente que quiere cambiar las cosas, que se organiza en círculos y que trabaja en las redes sociales de forma muy eficaz… y que se apoya en un líder con gran presencia en los medios que se defiende muy bien en el engarre de los debates televisivos. Estas dos variables se han fundido de tal manera que difícilmente podría entenderse el éxito de Podemos con la ausencia de alguna de ellas. Si Podemos se hubiera presentado a las elecciones sin la relevancia mediática de Pablo Iglesias, el resultado no habría ido mucho más allá de los obtenidos por Equo, o los animalistas, quien sabe.

Esquizofrenia gráfica y doble personalidad.
Pero volvamos al uso de la imagen de Pablo Iglesias. Desde mi punto de vista, las tácticas, los métodos, forman parte inexcusable del discurso de los partidos, algo sobre lo que se ha teorizado abundantemente, y cuando Podemos nos coloca la imagen de su líder en la papeleta de voto nos está enviando un mensaje que, guste o no, tiene que ver con el carácter personalista que debe atribuirse a esta formación. Entiéndase que no es lo mismo utilizar como reclamo la imagen del nº1 de una candidatura como hacen muchos partidos cuando diseñan su cartelería, que utilizar su imagen como emblema del partido que debe aparecer en la papeleta de voto, pues en este caso lo hacemos con intención de perdurabilidad. La paradoja es que Podemos mantiene ahora dos símbolos, dos identidades gráficas; una es la que aparece en el Ministerio del Interior en el Registro de Partidos, y otra es la que se difunde en sus actos, y en las redes sociales ¿cuál de ella es la verdadera?
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Las dos. Las dos imágenes de Podemos son las que han decidido sus promotores y participantes, la de Pablo y Iglesias y las de los círculos. Y mucho me temo que esta esquizofrenia gráfica responde a la doble personalidad que rige Podemos, la del partido que se guía de acuerdo con criterios de eficacia electoral, y la de los círculos que exigen la máxima transparencia y democracia real. La del centralismo de los dirigentes frente a la participación de sus bases.
En estas primeras semanas tras su éxito electoral, Podemos se organiza para intentar hacer realidad aquello que reza en su página de facebook: “en democracia decide la gente”. La movilización que se ha producido en torno a Podemos es una auténtico aluvión de participación y de ilusión con una apuesta muy decidida para cambiar las formas de hacer política. Aunque mis preferencias van por el camino de la ecología política (que para mí se representan en Equo y en cierta medida en CastroVerde) no dejo de admirar este fenomenal movimiento y mi deseo es que se convierta en una alternativa real. En este itinerario Podemos tendrá que resolver más de un dilema, y depende de cómo, pero sobre todo, de quien los resuelva, podremos hablar en el futuro de una nueva forma de hacer la política.

J. B. (13 de junio de 2014)

 

Adenda escrita el 20 de julio de 2014:

Iñigo Errejón, responsable electoral de la campaña de Podemos escribe un artículo en «Le Monde Diplomatique (en español)»,  nº 225 de julio de 2014,  en el que se explica la estrategia electoral de Podemos que refuerza mi hipótesis sobre el dilema de Podemos, más aún en cuanto tal dilema ha sido prefectamente previsto y calculado por los estrategas de Podemos. Es recomendable la lectura del artículo de Errejón en su totalidad, si bien reproduzco el siguiente párrafo en el que el autor reflexiona sobre el liderazgo y el uso de la imagen de Pablo Iglesias:

«Se desafió también el tabú del liderazgo, supuestamente reñido con la democracia según las concepciones liberales y de algunas izquierdas. En la iniciativa «Podemos», el uso del liderazgo mediático de Pablo Iglesias fue una condición sine quo non y un precipitador de un proceso de ilusión y agregación popular, en un contexto de desarticulación del campo popular.»

«La decisión, inédita en España, de poner su cara en la papeleta para utilizar el signo comunicativo más conocido, fue tan criticada por el purismo como decisiva en unos comicios en los que gran parte de los electores decidieron su voto el último día. Este uso estratégico del liderazgo no ha sido obstáculo, ni siquiera un complemento, sino componente principal de la operación política. Se ignoró por último, el propio tabú sobre los nombres. La campaña de Podemos asumió que, en política, los significantes viven luchas en su interior por cargarse de uno u otro sentido, y que su elección depende del conjunto de posiciones que se agrupan tras ellos. Esta visión constructivista del discurso político permitio interpelaciones transversales a una mayoría social descontenta, que fueron más allá del eje izquierda-derecha (…) para proponer la dicotomía «democracia/oligarquía», o «ciudadanía/casta», o incluso «nuevo/viejo», una frontera distinta que aspira a aislar a las elites y a generar una nueva identificación nueva frente a ellas.»

Todo el artículo en: http://www.monde-diplomatique.es/?url=articulo/0000856412872168186811102294251000/?articulo=8c640f81-5ccc-4723-911e-71e45da1deca

J.B.