Hace treinta años nació el Movimiento Slow en Italia como un acto de indignación, de protesta ante la inauguración de un restaurante de la cadena Mc Donald’s, en la piazza di Espagna de Roma. A partir de ese momento el Movimiento Slow, simbolizado por el caracol, se extendió muy despacio por Italia y luego al resto del mundo predicando el control de las personas de su propio tiempo, promoviendo una vida lenta, una vida sana y tranquila, el apoyo a la gastronomía local y el respeto por la naturaleza. En este mismo periodo la cadena Mc Donald’s se ha extendido por todos los continentes de manera fulgurante generando altísimos beneficios para la multinacional y propagando su filosofía: comer rápido y comer barato. Es decir, comer mal.
En Castro se inaugura dentro de unos días un establecimiento de la cadena Mc Donald’s, el Mc Auto de la rotonda de Brazomar. Este tipo de establecimientos, los macautos, añaden a los hábitos de comer rápido la arriesgada decisión de no detenerse mientras se viaja, o la impagable contribución de ser el cliente el que acude al proveedor para llevarse sus hamburguesas a casa sin salir del coche, preparadas para comer. El nuevo McDonal’s se localiza en un lugar estratégico, muy visible y accesible a los vehículos motorizados, justamente a la entrada y salida del casco urbano, en el cruce de carreteras que dan acceso a la autovía A-8, a la carretera de Sámano, al centro urbano, a la playa, y a la N-634. Esa rotonda, ahora dominada por la imagen del Mc Donald’s, es probablemente el lugar que almacena mayor tensión en cuanto a tráfico se refiere de todo Castro Urdiales, y a nadie le ha parecido contraproducente que un Mc Donald’s justamente ahí, al pie de la rotonda, a pesar del riesgo y de las dificultades de tránsito. Mc Donald’s añade estrés en una zona ya estresada.
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Mc Donald’s llega a Castro con el distintivo de ser el primer Mc Auto de Cantabria un año y medio después de la inauguración del Burger King en el centro histórico de Castro Urdiales. Este establecimiento ocupa los bajos de uno de los edificios más sobresalientes y mejor ubicados del centro histórico de Castro Urdiales, la casa de Isidra del Cerro, frente al parque de la ciudad y a unos metros de la bahía de Castro Urdiales. Mc Donald’s perfectamente visible en la entrada de la ciudad, y Burger King en el mejor edificio del ensanche histórico. Las multinacionales de la “fast food” se ubican estratégicamente en el espacio urbano haciendo patente su opulencia. Castro Urdiales se convierte así en plataforma de las encarnizadas luchas de competencia entre las dos grandes multinacionales de la comida rápida (para muchos “comida basura”, o “comida chatarra”), desterrando cualquier posibilidad de acercarse al movimiento slow como ya han hecho las cercanas villas vizcaínas de Munguía, Lekeitio o Balmaseda.
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Nunca he comido en un Burger King, ni tampoco en un McDonald’s, a pesar de que mis hijos cuando eran pequeños a veces me lo reprochaban con resignación. Mantengo la convicción de que hay cosas en las que no debe cederse, y si, en cambio, resistir a la imponente acción del marketing en la que los niños son precisamente los más vulnerables. Al margen de la literatura negra que versa sobre la mala calidad de la comida que se expende en estos locales, siempre me han parecido de una estética gritona, muy incómodos para compartir un rato agradable con quien sea. La uniformidad y la mediocridad de sus menús me producen aburrimiento, y creo que las familias deberían estar mejor informadas de lo que se cocina en estos locales. Sé que, como casi siempre, navego a contracorriente, y es imposible detener una fiebre por consumir barato algo que a la gente le parece bueno. Hay que advertir que estamos muy condicionados por aquello que comemos, y si estuviéramos más informados, quizás aquello que nos parece bueno y barato resulte ser malo y caro… caro para la salud. Estas grandes cadenas norteamericanas invierten muchísimo dinero en campañas de marketing y publicidad para transmitir a sus consumidores que una hamburguesa Big Mac está deliciosa antes de comérsela, y sus productos están diseñados de tal manera que después de comérsela seguirá pensando que su hamburguesa Big Mac era efectivamente tan deliciosa como parecía en la imagen publicitaria, y así de buenos nos parecerán también el Big Chicken, o el monumental Double Whopper. Si Burger King dice que su carne procede 100% de carne de vacuno, no tenemos por qué sospechar lo contrario pues es lo que reza en su publicidad, y ello es garantía de certeza, y así lo creemos.
Pero deberíamos pensar en lo que no se dice: las partes del vacuno que nutren la super hamburguesa, las condiciones de crianza de los pollos que componen sus famosos nuggets y ensaladas, y las condiciones de almacenamiento y conservación de sus carnes, vegetales y salsas. Unas buenas patatas fritas tienen dos ingredientes: patatas, aceite (y sal si se quiere). Las de Mc Donald’s tienen catorce ingredientes, entre ellos varios aceites de muy bajos costes modificados genéticamente, y aditivos para añadir sabor, además de conservantes que pueden ser muy nocivos para la salud, como por ejemplo el pirofosfato ácido de sodio, “una sal comestible fosfórica que evita la decoloración de los alimentos, como en las patatas crudas, y en este caso se utiliza para mantener el color de las patatas fritas más tiempo” (1). ¿Alguien puede decirme por qué Mc Donald’s necesita mantener el color de las patatas fritas más tiempo? Lo digo por si acaso: porque necesita hacernos creer que sus patatas fritas son realmente buenas.
La comida es uno de los principales momentos de la vida y debiera vivirse con tranquilidad. Presiento que Mc Donald’s y Burger Kings lo están llevando al terreno de la banalidad: comer cuanto antes para que los niños se pongan a jugar con el payaso, el regalo sorpresa, o los videojuegos. Todos los vicios de la mala educación que queremos evitar en el hogar en Mc Donald’s están permitidos. Observo muchas veces al pasar los comedores del Burger King bastante concurridos, sin duda nº 1 durante el último año en las preferencias de consumo de comida rápida para muchas pandillas de jóvenes, parejas y familias con niños pequeños. Auguro un éxito similar en el macauto de Mc Donald’s, ahora su competencia directa. Así que por mucho que me empeñe, la cultura del estrés y del malcomer se impone en mi ciudad que ya nunca será una ciudad lenta.
Al final del camino, el camino, el camino, el camino, el camino… Instantáneas tomadas en la vía verde de Ojos Negros (Teruel), entre Sarrión y La Puebla de Valverde. 17 de septiembre de 2016.
Hace unos días los medios de media España (yo lo vi en el Telediario) celebraban que un español, Amancio Ortega, hubiera alcanzado el ranking de HOMBRE MÁS RICO DEL MUNDO. Los locutores podían permitirse esta vez dar una “buena noticia” en primera plana, la presentación por fin de un logro de la marca España, algo comparable al oro olímpico. En esta ocasión nuestro compatriota Amancio era el primero en el pódium de los más ricos del mundo. No es la primera vez; el dueño de Inditex ya había sido el más rico durante unos meses durante el 2015. Ahora resulta que ser el más rico es algo tan oscilante como la bolsa y se puede perder el puesto en la cima del mundo en función de cómo vayan los negocios. Para retransmitirlo, la revista Forbes ha ideado un ranking que nos permite saberlo en tiempo real. Así, el pasado miércoles, a las 11:00 nuestro Amancio es el más rico, pero a las 13:30 es relegado por Bill Gates quien recupera el trono, y a las 16 horas vuelve a ser Ortega otra vez el que se alza el primero en la “Champion League Multimillonairess”. Es emocionante. ¡Qué buena idea la de Forbes!, ahora los amantes de la sociedad del espectáculo tenemos un ranking más para divertirnos y poner toda nuestra pasión por nuestros ricos favoritos. Sabremos lo que ganan y pierden día a día, hora a hora, la acumulación de riqueza retransmitida en directo. Tanto Forbes como Bloomberg (otro de los medios que se ocupan de estas cosas) ponen a nuestra disposición una aplicación en nuestros móviles para no perder detalle durante el trabajo, en la playa o mientras viajamos en autobús. Amancio Ortega, Bill Gates, Warren Buffet, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg… tienen ahora un estímulo excitante para ser más ricos cada día. Ricos y famosos.
Página de la revista FORBES con el ranking de los diez más ricos del mundo el 6 de septiembre en tiempo real.
La revista Bloomberg compite con Forbes en la elaboración del ranking, con profusión de datos y efectos visuales.
En la sociedad del espectáculo sabemos con precisión lo que gana los más ricos. El miércoles 6 de septiembre Amancio Ortega era el hombre más rico del mundo, y almacenaba una fortuna de 79,2 billones de dólares después de haber obtenido beneficios ese día de 1,1 billones de dólares (1.100 millones de dólares en el sistema de medición europeo). Si Amancio Ortega se decidiera a fundar la República de Zara su producto interior bruto le colocaría en el puesto 63 entre todos los países del mundo, por delante de Azerbaiyan, Eslovaquia, Ecuador, Túnez, Siria, Bielorrusia, Luxemburgo, Bulgaria, Eslovenia, y 150 países más. Su fortuna es superior a todo lo que suman países tan pobres como Mozambique, Malí, Liberia, Ruanda, República Centro Africana, Guinea, Congo, Eritrea y Malawi, donde habitan casi 140 millones de personas. Pero dejemos a Ortega un rato. Desde la crisis la brecha entre los más ricos y los más pobres se abre cada vez más. El 1% de los más ricos posee el mismo dinero e inversiones que el 99% restante de la población (según la estadística de Credit Suisse). Tan solo los 85 más ricos, los que salen en Forbes, tienen la misma riqueza que la mitad más pobre del mundo.
En la sociedad del espectáculo, la misma que sabe muy bien lo que ganan los ricos, no controla con la misma exactitud los que mueren por ser pobres. El mismo día en que Amancio Ortega ganó 1.100 millones de dólares habrían muerto entre 11.000 y 12.000 personas de hambre o malnutrición, la mayoría niños menores de 5 años. Son datos de la ONU, si bien algunas ONG’s elevan esa cifra a 20.000.
Los datos para la esperanza vienen a través de la ONG “Acción contra el hambre”: 422.325 niños salvados contra el hambre por la acción de esta ONG en el año 2014. Pero es insuficiente. El hecho de que un solo niño en el mundo se muera de hambre debiera clavarse en nuestros estómagos. De acuerdo con los cálculos de esta ONG, bastarían 9.000 millones de euros al año para aplicar el paquete básico nutricional en los 15 países con mayor desnutrición, casi todos del África Subsahariana. Ahora se puede calcular con escrupulosa exactitud el tiempo en el que los más ricos tardan en acumular esos nueve mil millones, y podremos darnos cuenta que basta con unos días, o acaso unas horas para que unos pocos ricos acumulen el equivalente vital de decenas de millones de personas. Nueve mil millones son una propina de mierda para los ricos de la “Champions league”.
Debe quedar claro que la lucha contra la pobreza no requiere donativos, sino una decidida intervención contra las causas de la desigualdad. Riqueza y desigualdad son las dos caras de un mundo que tiene recursos suficientes para todos, pero que están escandalosamente mal repartidos. Dicho de otra manera: la causa de que muchísimos sean muy pobres radica en que poquísimos son demasiado ricos. No se trata de crecer, sino de repartir, redistribuir, e intervenir contra la excesiva acumulación de riqueza, más allá incluso de las políticas fiscales.
Noticia en la edición digital de El País del 18 de marzo de 2015 en la que se da una noticia sobre los beneficios de Inditex y se muestra un enlace a la web de «Acción contra el Hambre» para colaborar con esta ONG:
Así que cuando veo en el Telediario o leo en la prensa las noticias de la “Champion League Multimilllonairess” me pongo de los nervios. Y no es solo porque se nos retransmite en directo el relato de la riqueza y de la enorme desigualdad que padece el mundo, sino porque además nos tenemos que tragar toda su obscenidad. Los mismos principios morales que nos obligan a luchar contra el hambre y la pobreza debieran servir para recordad que cada vez que Amancio gana el resto de la humanidad pierde porque todo se lo queda él. No debieran ser emoticonos de aplausos y sonrisas de satisfacción los que veamos cuando se dan los datos de esta Champion League, sino luces rojas de alarma porque sigue creciendo la desigualdad en un el mundo que no hace nada para evitarlo.
La instalación de una gasolinera en el casco urbano de un municipio no puede ser resultado de la estrategia comercial del hipermercado.
Eroski y Ayuntamiento deberían modificar el convenio urbanístico en la dirección de objetivos más acordes con la cooperativa Eroski y con el interés público.
Confieso. Escribir sobre gasolineras me produce una pereza solo comparable a la percepción de que lo que aquí diga no le va a interesar a casi nadie. Pereza, y también inquietud. Como cuando repostamos en una estación de servicio. Echar gasolina al coche es un fastidio, un trámite necesario para nuestros desplazamientos, una jodienda. Echamos gasolina, pagamos un precio excesivo y salimos pitando a la carretera. Las gasolineras son espacio y tiempo de nuestra vida cotidiana, el peaje de nuestra forma de vivir, surtidor del combustible que mueve el mundo en una dirección incierta e insostenible para la humanidad. Repostamos, contaminamos, consumimos… y luego volvemos a repostar.
No voy a negar que en las gasolineras se cumple una de las condiciones para hacer viables nuestros desplazamientos al trabajo, al ocio, a la familia, al hospital… Pero también es cierto que tales desplazamientos serían posibles con otras fuentes de energía, y con otros hábitos en el transporte que nos permitan transitar hacia otro modelo energético en el que las gasolineras se conviertan en una reliquia de la era industrial petrolera, o acaso en espacios transformables para dar servicio a vehículos movidos por energías renovables y autosuficientes. Pero mientras tanto es menester ocuparse de las gasolineras. Por ello es importante conocer y reflexionar sobre lo que acontece en un asunto tan inflamable como el de la gasolinera de Eroski en Castro Urdiales.
Inexistente regulación de las gasolineras en los cascos urbanos de los municipios.
Partimos de una legislación muy permisible. La legislación estatal regula las condiciones técnicas y de seguridad para la instalación de una gasolinera pero la normativa sobre su ubicación, y las normas ambientales para atenuar los efectos nocivos para la salud y el medio ambiente de este tipo de instalaciones son inexistentes. Ni siquiera la legislación urbanística menciona las condiciones de uso y planificación. Hay que remitirse, por tanto a lo que digan los planes generales de ordenación de cada municipio para saber a qué atenerse. Algunos municipios establecen la obligación de que las estaciones de servicio se ubiquen a una distancia mínima de 100 m. de las viviendas o edificaciones, otros hablan de 50 m. El Plan General de Ordenación de Castro Urdiales no dice nada al respecto, si bien se establece la prohibición de construir gasolineras en suelo residencial, algo que parece bastante obvio.
En estas circunstancias, en nuestro municipio podríamos tener un número ilimitado de gasolineras, y su instalación, por ejemplo en el casco urbano, quedaría al albur de las exigencias del mercado. Lo cierto es que en Castro Urdiales existen en la actualidad cinco gasolineras en servicio. Una en Islares, en la carretera N-634 (a 8 kms. del centro urbano dirección Santander); otra en El Haya, en la CN-634 (a 9 kms. dirección Bilbao); y tres en casco urbano. Entre las urbanas, una de ellas está sin calificar por el Plan General, y es producto de una concesión extinguida; se localiza en suelo residencial del centro urbano de Castro, contraviniendo por tanto las normas urbanísticas del Plan General. La segunda está en el barrio de Brazomar, también lindando con la N-634. La gasolinera de Eroski es por tanto la tercera gasolinera en casco urbano, y se sitúa a 450 m. de la gasolinera de Brazpmar. Las tres gasolineras urbanas conforman entre sí un triángulo de unas 40 hectáreas, y entre las que más distan apenas hay dos kilómetros:
Las tres gasolineras del casco urbano de Castro en los vértices del triángulo.
Esta tercera gasolinera, situada en los aledaños del casco urbano, se ubica en el centro comercial del hiper Eroski y no es resultado de la planificación municipal, sino de la estrategia comercial de Eroski. Quiero decir con esto que a Eroski le interesa tener una gasolinera a 50 m. a la entrada de su centro comercial pues con ello el consumidor añadirá a la compra semanal el repostaje del vehículo con precios más bajos que sus oponentes, las gasolineras de Repsol que, dicho sea de paso, tienen el combustible más caro del mercado. Magnífico negocio para Eroski. Sin embargo, a la hora de autorizar una instalación como una gasolinera deben apreciarse otras circunstancias más allá de los intereses de Eroski, y también más allá de los intereses de sus clientes. Y estas circunstancias no son otras que el cumplimiento de la legalidad, la potestad de planificación del Ayuntamiento, y el máximo respeto a la seguridad y al medio ambiente. Pues bien, nada de esto se cumple en la construcción de la gasolinera de Eroski, cuyo itinerario almacena una historia bastante rocambolesca.
El recinto de la gasolinera delimitado por una línea discontinua en rojo, dentro de la parcela de Eroski.
El Ayuntamiento y Eroski firmaron un convenio urbanístico en el 2001 de imposible cumplimiento por ser la parcela zona inundable.
Todo viene a cuenta de un convenio firmado por el Ayuntamiento de Castro Urdiales y la cooperativa ErosKi en el año 2001. En él se establecía la construcción de un híper en las instalaciones de la antigua fábrica Propersa, comprometiéndose Eroski a la construcción de una galería comercial para dar cabida a los comerciantes castreños además de una zona de ocio, minicines, y servicios del automóvil. Y también una gasolinera. Todo en la parcela propiedad de Eroski que gana con este convenio un aumento considerable del aprovechamiento urbanístico al recalificar la parcela de uso industrial a comercial. El Ayuntamiento se comprometía a aprobar el modificado del Plan General, el Estudio de Detalle y el Proyecto de Urbanización, condiciones para autorizar los usos previstos en el convenio urbanístico. A finales de 2003, una vez aprobado el modificado del Plan General, se abre el hipermercado, y seguidamente se pone en marcha la gasolinera. Todo sin licencia de obras, ni Estudio de Detalle, ni Proyecto de Urbanización, ni leches. Una sentencia del tribunal de lo contencioso del año 2009 (tras recurso impuesto de la Asociación de Gasolineras de Cantabria) declara ilegal el híper y la gasolinera, y esta última se cierra por haberse construido sin el Estudio de Detalle ni Proyecto de Urbanización, instrumentos que finalmente se aprueban en el año 2015. Es decir, la gasolinera estuvo funcionando durante seis años de forma ilegal. Hace tan solo un mes ha querido volverse a abrir, tras la firma de un modificado del convenio, y sin embargo el Ayuntamiento la ha paralizado por no tener las autorizaciones correspondientes (1). Ya les dije que la historia era bastante rocambolesca. Pero hay más.
Vista parcial de la gasolinera de Eroski prácticamente terminada de construir y lista para su reapertura. Foto de 18 de agosto de 2016, unos días después de paralizarse la obra.
En el modificado del convenio que está pendiente de aprobación definitiva, tras ser sometido a información pública, se reconoce que la ampliación de la zona comercial “está pendiente hasta que se solucione por parte de las administraciones competentes el problema de la inundabilidad que afecta a la unidad”. Esto se dice como de rondón: “¡hasta que se solucione el problema de la inundabilidad!”. Como si la inundabilidad fuera un fenómeno que dependiera de las administraciones. Esto es poco serio. Lo que si depende de las administraciones es su propia memoria. Quiero decir, que si las administraciones saben que en la parcela hay un problema de inundabilidad este no es asunto que deba caer en el olvido. El Ministerio de Medio Ambiente publica el mapa de zonas inundables de todas las cuencas hidrográficas de España, y la parcela de Eroski se encuentra en zona de policía inundable del río de Sámano.
Uno de los mapas de inundabilidad que publica el Ministerio de Medio Ambiente en relación con la cuenca hidrográfica del río de Sámano, en este caso es una reproducción del mapa de peligrosidad por inundación fluvial a diez años. Los mapas con riesgo para la población por inundación, o el del área de importancia medioambiental de origen fluvial, son casi idénticos al que se reproduce sobre estas líneas.En azul, la zona inundable que se extiende sobre buena parte del aparcamiento y una parte de la gasolinera (trazo en rojo) afectando a la zona en la que están instalados surtidores y depósitos de combustible. La planta rectangular se corresponde con el actual hiperEroski.
A la vista de los mapas de inundabilidad parece obvio que ni la galería comercial, ni la gasolinera, ni ninguna otra edificación pueden estar enclavadas en zona inundable. En el caso de la gasolinera la zona inundable afecta a la mitad de su superficie. Sería una temeridad construir este tipo de instalaciones que almacenan sustancias peligrosas y contaminantes en zona inundable, y espero que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico se pronuncie con claridad sobre esta cuestión.(2)
Un nuevo convenio urbanístico con objetivos en la dirección de mejorar el medio ambiente, la promoción de la cultura y los intereses de los consumidores.
Hay más cuestiones que afectan a la legalidad de la gasolinera y al convenio urbanístico (incumplimiento del plan general, inexistencia de trámite ambiental, falta de documentación, falta de autorización de la Confederación Hidrográfica, irregularidades en el trámite de información pública…) pero no me extenderé más, y quien quiera ampliar información dejoun enlace de las alegaciones presentadas al modificado del convenio urbanístico hace dos semanas. Tan solo diré que me parece irresponsable que se pretenda ocultar que la gasolinera de Eroski se ha construido en buena parte sobre zona inundable, y que esto no tenga ningún tipo de consecuencia. Me lamento mucho de escribir todo esto a sabiendas de que en el Ayuntamiento de Castro gobierna mi propio partido, CastroVerde, y que la parte afectada es una cooperativa de consumo, con finalidades sociales plausibles. Pero en esta ocasión ni Ayuntamiento ni Eroski han estado, desde mi punto de vista, a la altura de la expectativas, tratando de sellar con un modificado del convenio urbanístico algo que no tiene ni pies ni cabeza.(3).
Siendo como es Eroski una cooperativa en la que prima la responsabilidad social, y en la que la protección de los consumidores y del medio ambiente, así como la promoción de la cultura forman parte de sus señas de identidad, no entiendo el empecinamiento de empotrar en su parcela un gasolinera ilegal, inundable e irresponsable. Caben otro tipo de objetivos que satisfagan a ambas partes, en la dirección justamente de la protección del medio ambiente. Disponer de un gran espacio de aparcamiento en zona periurbana, la proximidad del río Sámano, deberían ser elementos para inspirar otros acuerdos para modificar un convenio que permita mejorar el entorno del río de Sámano, favorecer la movilidad sostenible entre el casco urbano y Sámano, además de impulsar la divulgación de la cultura, el deporte, la calidad del consumo, y, aunque parezca contradictorio, la promoción del comercio local y de los productos de proximidad.
¿Y aquellos minicines que se prometieron en el convenio de 2001? Pues de los minicines como diría mi admirado Groucho: “¡y también dos huevos duros!”.
(1) La gasolinera de Eroski se abre al público el 22 de septiembre de 2016.
(2) La Confederación Hidrográfica del Cantábrico mantiene posiciones contradictorias. Por un lado recuerda al Ayuntamiento que la zona es inundable, y por otro, informa favorablemente al Estudio de Detalle en el que se enclava la gasolinera. estoy pendiente de que la CHC aclare esta cuestión.
(3) El convenio urbanístico fue finalmente aprobado por el pleno del Ayuntamiento con los votos a favor de CV, PSOE, PP, MAS, y la abstención del PRC.
Contestación dada al escrito de alegaciones tras la aprobación definitiva del modificado del convenio entre el Ayuntamiento de Castro Urdiales y Eroski en sesión del pleno de 25 de octubre de 2016:
Contestación dada a escrito dirigido a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico en el que se confirma que la UE 1.75 en la que se ubica la gasolinera de Eroski es ZONA INUNDABLE y que por tanto sus usos quedan limitados a lo establecido en el Reglamento del Dominio Público Hidráulico y del art. 55 del RD del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Cantábrico Occidental:
Artículo 55. Limitaciones a los usos en la zona de policía inundable.
De conformidad con el artículo 11.3 del texto refundido de la Ley de Aguas, sin perjuicio de lo que establezcan los planes de gestión del riesgo de inundación definidos en el Real Decreto 903/2010, de 9 de julio, de evaluación y gestión del riesgo de inundación, independientemente de la situación básica de suelo de los terrenos con riesgo de inundación, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 12.2.a) del texto refundido de la Ley de Suelo, en los apartados siguientes se establecen las limitaciones en el uso de la zona de policía inundable.
De conformidad con el artículo 9.2 del Reglamento del Dominio Público Hidráulico en la zona de flujo preferente sólo podrán ser autorizados por la Confederación Hidrográfica del Cantábrico los usos y actividades permitidos en esta zona que no presenten vulnerabilidad frente a las avenidas y que no supongan una reducción significativa de la capacidad de desagüe de dicha zona. Consecuentemente, con carácter general en esta zona no podrán ser autorizados:
a) Garajes y sótanos. b) Las acampadas, en ningún caso.
c) Nuevas edificaciones, cualquiera que sea su uso, incluyendo centros escolares o sanitarios, residencias de ancianos o disminuidos físicos o psíquicos, parques de bomberos, instalaciones de los servicios de Protección Civil, estaciones de suministro de carburante, granjas y criaderos de animales.
d) Obras de consolidación, aumento de volumen, modernización o incremento de su valor de expropiación o el cambio de uso de edificaciones existentes que comporten un aumento de la vulnerabilidad frente a las avenidas, a excepción de las pequeñas reparaciones que exigieren la higiene, ornato y conservación del inmueble.
e) Invernaderos, cerramientos y vallados que no sean permeables, tales como los cierres de muro de fábrica de cualquier clase.
f) Rellenos y acopios de materiales o residuos de todo tipo, máxime cuando puedan ocasionar una reducción significativa de la sección de desagüe, provocar la contaminación o degradación del dominio público hidráulico y/o flotar o ser arrastrados provocando la obstrucción de obras de drenaje y puentes.
g) Infraestructuras lineales diseñadas de modo tendente al paralelismo con el cauce, con excepción de las de saneamiento, abastecimiento y otras canalizaciones subterráneas que en todo caso, salvo zonas puntuales en que no exista solución viable, deberán situarse fuera de la zona de servidumbre del dominio público hidráulico.