Sociólogo, Licenciado en Derecho. Jubilado. Exdirector de la Escuela Taller de Castro Urdiales. EquoCantabria. Diseño gráfico, cine, pintura, literatura , ecología y setas. Arqueología industrial. Vías verdes.
La Vía verde el aceite se extiende entre Jaén y Campo Real (cerca de Puente Genil, Córdoba) con una longitud de 122 kms, atravesando inmensos campos de olivares, bellos pueblos (Torredelcampo, TorredonJimeno, Martos, Alcaudete, Luque, Zuheros, Baena, Doña Mencía, Cabra, Lucena…) y el parque natural de la cordillera subbética.
La vía verde transita por el antiguo el trazado del Ferrocarril del Aceite, construido en 1893 y activo hasta 1985. Posteriormente se acondiciona como vía verde, y es actualmente la vía verde más larga de España.
Entre Martos y Alcaudete, en un tramo de 8 kilómetros se encuentran tres magníficos viaductos que vadean los arroyos Salado, Higueras y el río Víboras, del total de trece que podemos atravesar si hacemos la ruta completa. Los viaductos son hitos que dan riqueza patrimonial a la vía, y casi siempre permiten disfrutar de un hermoso paisaje definido por inabarcables campos de olivares.
En el kilómetro 34 está el viaducto sobre el arroyo Salado, una magnífica obra de ingeniería que no hay que confundir, sin embargo, con el viaducto de ferrocarril entre Linares y Almería, todavía activo y que es también una impresionante y bella obra de ingeniería.
Nos detenemos en el viaducto del arroyo Salado de la vía verde del Aceite, entre los olivares de Jaén.
Viaducto sobre el arroyo Salado, km. 34 de la vía verde del Aceite, entre Martos y Alcaudete. 10 de mayo de 2019. Las vigas fueron construidas por la empresa francesa Dayde & Pille.
Viaducto de 208 m. de largo construido en hierro soportado por dos pilares de 34 m. de altura construidos en sillería caliza.
Viaducto sobre el río Víbora, de 224 m. de largo y 80 m. de altura de gálibo. Km 42 de la vía verde del Aceite. Diseñado, al igual que el anterior, por los ingenieros franceses, Alessandre y Delapierre.
El Pontón, puente medieval sobre el río Víbora, muy cerca del viaducto de la vía verde.
El Pontón medieval desde el viaducto sobre el río Víbora, en medio del paisaje de olivares y de montaña jienense, la sierra de Ahillos, un ejemplo de montaña mediterránea del interior de la península, entre Alcaudete y Martos.
La sombra del viaducto atravesando uno de los cañones del río Víboras.
Juantxu Bazán, 25 de septiembre de 2019
(Fotos tomadas en el trayecto de la vía verde del Aceite, en la provincia de Jaén, el 10 de mayo de 2019, durante el viaje en bici junto a mi amiga Concha Calzada)
Composición construida con las fotos de los pictogramas de los baños de hombres y mujeres en una taberna del casco viejo de Martos (Jaén, Andalucía, España). A partir de fotos tomadas el 10 de mayo de 2019.
Aún quedo perplejo mirando estos pictogramas que me encontré en el baño de un bar del casco viejo de Martos, en el que mi amiga Concha y yo nos detuvimos a tomarnos una cerveza con limón y a comernos unas magníficas alcachofas aliñadas.
Creo que el fabricante de estos pictogramas hechos en chapa tomó dos imágenes de hombre y de mujer convencionales, recortando sus siluetas sin ningún tipo de intención perversa, y que en la de hombre lo que resalta no es un inmenso pene, sino la mano derecha de un señor que viste chaqueta o americana. El resultado no puede ser más incierto, es muy difícil que no se vea otra cosa que un exagerado pene, máxime cuando lo apreciamos justamente a la entrada del retrete.
Un amigo mío me dice que el hecho de ver un pene es producto de mi obsesión. Es posible, quizás mi mirada esté un tanto contaminada y tenga tendencia a observar lo improbable; pero pongo a prueba la percepción de quienes quieran ver una cosa u otra.
Ello me recuerda a los enigmas que hay sobre la percepción de imágenes, y las ilusiones ópticas que ponen a prueba nuestro cerebro, como en aquel estupendo dibujo en el que depende cómo lo codifiquemos podemos ver una anciana con pañoleta y pluma o una joven de precioso cuello con collar:
En la imagen se reproduce el famoso dibujo de W.E.Hill de 1915, paradigma de la inversión perceptual. Nuestro cerebro ve de acuerdo con las señales ópticas una mujer anciana con una gran nariz ataviada con abrigo de piel de pañoleta y pluma, y lo vemos así porque hemos ordenado adecuadamente dichos elementos. Pero también vemos a una joven mujer con el rostro girado y que comparte en común con la anciana el abrigo de piel, pañoleta, pluma y uno de los ojos. El dibujante nos engaña con su habilidad para mostrar el ojo de la anciana superpuesto a la oreja de la joven, y en la que la boca de la una es una gargantilla en la otra. Una vez que sabemos la trampa, bailamos de anciana a joven según agrupemos los elementos de la imagen. .
Si trasladamos este tipo de engaños ópticos a la percepción de la realidad, de cualquier realidad, podremos concluir que nada es tan objetivo como pudiera parecer sino que existen múltiples variantes según nuestra manera de entender, según nuestros propios códigos para interpretar la realidad, y de cómo una primera mirada puede llevarnos por el camino del error, o del engaño.
Reproduzco a continuación las imágenes casi como fueron tomadas de ambos pictogramas con el flash automático del móvil, lamentando no haber tenido la paciencia (diez o doce ojos de varones del lugar se dieron cuenta de mi malsana curiosidad) de no haber tomado las fotos sin flash. Sin embargo, el resultado con ese rebote de luz, sobre la puerta metálica oscura me parece bastante adecuado.
Puerta del baño de las mujeres. 10 de mayo de 2019 Puerta del baño de los hombres. 10 de mayo de 2019.
Gato en la medina de Fez (Marruecos). 22 de abril, 11 horas 09 minutos 11 segundos. Gato en la medina de Fez (Marruecos). 22 de abril, 11 horas 09 minutos 17 segundos.
Rompeolas de Castro Urdiales, 9 de septiembre de 2018. Exposición «Mediterráneo: una gran fosa común». Rompeolas de Castro Urdiales, 9 de septiembre de 2018. Exposición «Mediterráneo: una gran fosa común». Rompeolas de Castro Urdiales, 9 de septiembre de 2018. Exposición «Mediterráneo: una gran fosa común».
Castillo de Paja. Foto tomada desde la ruta verde del Canal de Castilla cerca de Fromista (Palencia) . 6 de septiembre de 2018. Muralla sur de Castillo de Paja desde el Canal de Castilla. Septiembre de 2108.Castillo de Paja en los campos del Canal de Castilla. 6 de Septiembre de 2018.Fábrica de sillería labrada con líneas verticales en el muro sur del Castillo de Paja (canal de Castilla, Palencia). 6 de septiembre de 2018.
Tenía cierta esperanza en que tras la denuncia sobre la tala del arbolado protegido de la Casa Garma se impusiera la cordura, y en tiempo razonable se hubiera restaurado la legalidad, al menos, con la reposición de ejemplares del tamaño más grande posible. Sabíamos que nunca se iba a satisfacer plenamente el daño causado, pero a la vista de como se ha concluido el expediente, después de año y medio de aquel estropicio, hoy me siento contrariado, decepcionado, y con una sensación muy próxima a la humillación de quien ha sido timado.
Vamos a ver como lo explico. Hace algo más de un mes he recibido la notificación de decreto de alcaldía por el que se acuerda dar por cumplida la restauración de la tala ilegal de arbolado protegido en la Casa de Garma, en Castro Urdiales, cuestión sobre la que informé en este blog en marzo de 2018. Dieciséis meses para resolver una infracción urbanística, en la que este último decreto desdice al anterior de 25 de septiembre de 2018 que ordenaba la reposición del arbolado talado, un arbolado que llamaba por la atención por la salud y vistosidad de sus ejemplares: un cedro ejemplar de unos quince metros de alto, un magnolio adulto de unos seis metros, dos palmeras de casi siete metros, y una hermosa dracena de cinco o seis metros. Para ver el estropicio, reproduzco las fotos publicadas entonces (las fotos de la tala están cedidas por CastroPuntoRadio):
Foto de Google maps antes de la tala, desde la calle Menéndez Pelayo en la que puede observarse los ejemplares y tamaño de las especies taladas. Tala del Cedro Atlántica el 12 de enero de 2018 (foto descargadas de CastroPunto Radio)Tala del Magnolio, en primer plano, el 12 de enero de 2018 (foto descargadas de CastroPunto Radio) Tala del Magnolio, en primer plano, el 12 de enero de 2018 (foto descargadas de CastroPunto Radio) El Magnolio talado, en primer plano, y el tronco del Cedro aún en pie antes de ser talado el 12 de enero de 2018 (foto descargadas de Castro Punto Radio) En primer plano los restos del magnolio talado, y un poco más atrás el cedro talado. Foto del 3 de marzo de 2018.
El Ayuntamiento atendió la denuncia de EQUO Cantabria y dictaminó que se había producido una infracción urbanística por incumplimiento del Plan General, al estar los árboles protegidos por la ficha del Catálogo de Protección del PGOU que incluye la casa Garma y su jardín. Con rara celeridad se abrió un expediente sancionador (URB/640/2018) por posible infracción urbanística grave. Esto fue en abril de 2018. Nuestra expectativa de que este arboricidio iba a ser sancionado convenientemente ha quedado finalmente frustrada, pues el expediente, después de notificarse su apertura a los interesados, no se mueve, no se instruye y se hunde en el olvido. Hoy está caducado.
En septiembre de 2018, en otro expediente (URB/446/2018), de restauración de la legalidad, se aprueba decreto de alcaldía que ordena “la reposición del arbolado por otro de similares características”, para lo que se le da al infractor un plazo de dos meses. El Ayuntamiento entiende, de acuerdo con el informe del Ingeniero Agrónomo, que “similares características” son las siguientes: Un ejemplar de Cedro atlántica de 8 m. de altura; un ejemplar de Magnolio grandiflora de 5 m.; 2 unidades de Trachycarpus fortuney (las palmeras) de 4 m., y 1 unidad de Dracaena indivisa de 3-4 m. Un planteamiento, a mi entender, excesivamente generoso para el propietario que deja muy menguada la restauración, pero quizás ajustado a las plantas existentes en el mercado. Cuando pude expresarme sobre esta cuestión dije que lo justo es que debería aumentarse el número de ejemplares para que al menos la cantidad de copa arbórea fuera repuesta, y de esta manera compensar la imposibilidad de recuperar exactamente el estado original. Ello hubiera implicado que en vez de un cedro de 12 m. se hubieran plantado al menos 2 cedros de 8 m.; y así sucesivamente para en cierta medida recuperar el volumen de vegetación violentamente eliminada, y con ello recuperar en la medida de lo posible la calidad ambiental del entorno. Reproduzco a continuación las fotos sacadas del primer informe del Ingeniero Agrónomo de dos de los ejemplares con los tamaños que se exige al promotor para su reposición:
Cedros de 8 m. según reproducción de catálogo de árboles grandes en vivero en el informe del Ingeniero Agrónomo municipal de 22 de junio de 2018Magnolio de 5,50 – 6 m. de altura de tronco según catálogo de árboles grandes reproducido en el informe de 22 de junio de 2018 del Ingeniero Agrónomo municipal.
Sin embargo, el propietario promotor recurre y plantea una “propuesta alternativa” en la que en vez de los árboles del tamaño indicado por el Ayuntamiento propone otros más pequeños. Un cedro de 4 m.; un magnolio de 3,5 – 4 m.; dos palmeras de 3,5 – 4 m.; y una dracena de 3-3,5 m. El Ayuntamiento rechaza la propuesta en cuanto al cedro y al magnolio. Vuelve el propietario a la carga y en su último ejercicio de magnánima racanería ofrece dos cedros de 4 m., dos magnolios de 3,5-4 m.; dos palmeras de 3,5 m., y una dracena de 3-3,5 m. Esta es la “propuesta alternativa” finalmente aceptada por el Ayuntamiento, y la que se ha ejecutado.
Por si ya se han liado con esta maraña de medidas, expongo el itinerario seguido en esta menguante exigencia de restauración de los ejemplares ilegalmente talados:
Cuadro que expone las alturas de los arboles talados, la exigencia en un primer decreto por parte del Ayuntamiento, la propuesta que presenta el promotor, y la segunda propuesta que fue aceptada finalmente y hoy está plantada en el jardín de la casa Garma.
Si uno se lee el expediente con un poco de ecuanimidad quizás se quede sorprendido de este increíble toma y daca que recuerda a un regateo impropio de un expediente restauración iniciado por una administración pública. El resultado deja en muy mal lugar al Ayuntamiento, con escasa autoridad sobre quien eliminó árboles protegidos sin licencia y cometiendo una infracción urbanística, allanándose a las pretensiones del infractor sin ningún tipo de justificación, plegándose a una “propuesta alternativa” en la que se ha dado por bueno algo tan inverosímil en jardinería como que dos cedros de 4 metros equivalen a uno de 8. Alucinante.
Es falso que en los viveros de plantas no haya plantas más grandes que las que se ha exigido plantar al promotor infractor
Inmobiliaria Izarra en todo este proceso ha estado insistiendo en la imposibilidad de responder a las exigencias del Ayuntamiento, sobre la base, según el promotor inmobiliario, de que “no ha sido posible encontrar el arbolado solicitado en los viveros de la zona”. Es falso. Hubiera bastado con recoger información de las decenas de viveros de grandes árboles que hay en España, haberse dedicado a ello. Como ya exponía el ingeniero agrónomo en su primer informe en el mercado de viveros hay árboles muy grandes (no tanto como los que se cargó el dueño de la casa Garma) pero razonablemente grandes como para compensar en cierta medida la ilegalidad cometida. Hay árboles grandes en viveros en Euskadi, La Rioja, Madrid, Cataluña… árboles que se venden en contenedores de 1500 litros: cedros de 6 y 8 metros de altura de tronco, magnolios de 5,5 metros, palmeras de 7 metros, Dracenas de hasta 6 metros. Francamente, desconocía que pudieran venderse árboles tan grandes, pero así es, solo hay que buscarlos, sólo en internet hay una extensa red de viveros de árboles grandes que ofrecen gran variedad de especies y tamaños. El coste total de árboles pudiera suponer unos cinco mil euros, y el transporte puede estimarse entre 500 y 800 euros dependiendo del lugar de origen. Expongo a continuación algunas fotos enviadas por algunos proveedores de árboles grandes:
Magnolio de unos 5,5 m. Vivero de la comunidad autónoma de Madrid. 1200 €.
Palmera Trachycarpus de 8 m. Vivero de la comunidad autónoma de Madrid. 1500 €
Cedro Atlántica de 6,5 m. Vivero de la comunidad autónoma de Madrid. 750 € .
Contenedor de Cedro Atlántica de 6,5 m. Vivero de la comunidad autónoma de Madrid. 750 € .
Palmera Trachicarpus Fortuney 7 metros. 1080 €. Viveros de Tarragona.
Magnolia Grandiflora 5-5,50 m. 400 €. Viveros de Tarragona.
Cedro Atlantica Glauca 5-5,50 m.. 360 €. Viveros de Tarragona.
Magnolia Grandiflora 5/5,5m altura tot. maceta 700 l. 450 €. Viveros de Tarragona.
Dracena Indivisa 6 m. altura total. 2.750 € . Viveros de Tarragona.
Trachycarpus Fortunei 8 m. tronco 2.000 €. Viveros de Tarragona.
Así que es falso que “no sea posible encontrar arbolado en
la zona…” a no ser que se quiera satisfacer la compra del arbolado adulto en la
floristería de la esquina. No hace falta irse a la cordillera del Atlas para
encontrar cedros de tamaño considerable, y esto es sabido por Inmobiliaria
Izarra, y por el Ayuntamiento, por lo que no tiene ningún sentido dejarse timar
sobre todo cuando lo que se espera es que se restaure la legalidad, y esto hay
que hacerlo con seriedad y con respeto a la ciudadanía.
La pseudorestauración al estado original ya está hecha y entregada, y con el visto bueno del técnico una vez supervisada la plantación en la finca de Inmobiliaria Izarra. El efecto es irrisorio. Para nada compensa el objeto del expediente abierto al promotor, es decir, “la reposición de arbolado por otro de similares características”, porque no es cierto que se haya repuesto con los arbolitos liliputienses las características de lo ilegalmente talado. El resultado es que aquello que se debería proteger, el carácter histórico artístico de la finca de la casa Garma ahora está devaluado, y la restauración de la legalidad se asemeja a la del timo del arbolito.
Magnolio de 3,5 m. y al fondo, Cedro Atlántica de aproximadamente la misma altura, plantado en la parcela de la casa Garma para dar cumplimiento al expediente de restauración de la legalidad. En el mercado se ofertan magnolios de hasta 6 metros de altura de tronco. Segundo Magnolio de 3,5 m. y al fondo, Cedro Atlántica de aproximadamente la misma altura, plantado en la parcela de la casa Garma para dar cumplimiento al expediente de restauración de la legalidad. En el mercado se ofertan magnolios de hasta 6 metros de altura de tronco.Dracena de unos 3 metros que sustituye a la Dracena talada de unos 5 metros y que se ha plantado para reponer el arbolado talado dando por finalizado el expediente. En el mercado se ofertan dracenas de hasta 6 m.En otro lugar de la finca se ha plantado el segundo cedro, este de cerca de 4 metros. A su izquierda se ha plantado en sustitución de la palmera talada hace un año y medio en ese mismo lugar (había dos) y otra que se vislumbra al fondo, ambas de una altura aproximada de 3,5 m., cuando las palmeras taladas tenían más de 6 metros. En el mercado se sirven sin problemas palmeras de 6, 7 y 8 metros. En cuanto a Cedrus Atlantica se sirven en el mercado con una altura de tronco entre 6 y 8 metros de altura.
En este último mes han sido varias personas las que han expresado su incredulidad, su indignación, y su interrogante ¿cómo es posible?, me dicen, y añaden ¿se puede hacer algo? Y comprendo como nadie su vergüenza, su decepción, y lo peor, su falta de confianza en un Ayuntamiento que en esta ocasión ha estado tan minúsculo como los arbolitos que posan en la finca de la casa de la Garma. Pero no, no es posible hacer nada, no lo creo. Sabemos que con el tiempo los árboles crecerán con salud, eso esperamos, cumpliendo su función de mejorar la calidad del paisaje urbano, y quizás también, con el tiempo tengamos un Ayuntamiento que no permita nunca más una tala salvaje de arbolado como la que se produjo en la casa Garma de Castro Urdiales, un Ayuntamiento que aprenda a exigir convenientemente la restauración de la legalidad a aquellos que la perturben.
Juantxu Bazán, 11 de agosto de 2019.
Algunos documentos del expediente y enlaces importantes:
Sucedió el penúltimo domingo de abril, en las primeras horas de la mañana, cuando el tiempo y el espacio fluyen amigos y serenos.
Percibo la bajamar mientras camino, mirando todo lo que me enseña, observando todo lo que alcanzo con la mirada, y me dirijo a ocupar ese espacio como si fuera el primer astronauta que explora un raro planeta. En la playa planto mi bandera invisible y me desplazo sobre la arena con mucho cuidado, casi flotando, con mi cámara de fotos en la mano izquierda, tomando las imágenes que quiero. Y sobre la arena apenas caminada descubro un lienzo inabarcable en el que se extienden imágenes efímeras, fósiles perecederos que sobreviven algunas horas al inevitable efecto de las mareas y al insistente machaqueo de las pisadas de personas desconocidas que vienen y van.
Tres árboles y tres huellas.Gran árbol.Árbol con ramificaciones a su derecha.Árboles en diferentes fases de crecimiento y formación. Vegetación en ecosistema de playa. Ramificaciones entrelazadas. Espejo en bajamar: la ciudad diluida en la luz. Luz en el bosque de arena. Isla Brazomar, cabo sur.El origen de la vegetación en el Paleozoico. Encuentro de viento, luz, mar, tierra y gravedad.Isla Brazomar, en playa Brazomar del mar Cantábrico.Playa al contraluz mostrando su extraño bosque infinito de arena y agua.
Camino sin pisar la playa, yendo ávido en diferentes direcciones, buscando como un geólogo alucinado, como un agrónomo empecinado, como un obseso clasificador de imágenes. Me espera una y otra vez un bosque de arena, húmedo y horizontal, árboles emparentados en sus formas ancestrales, con su verticalidad aplastada en bajo relieve. Oasis de mar salado expuesto al sol.
Descubro que no soy yo quien busca en el bosque, son los árboles los que posan para mí.
Árboles en hileraÁrboles rampantes rampando en la misma dirección. Selva en la playa vacía. Cuatro árboles de arena.Reflejos de luz en el bosque de bajamar. Contraluz de este a oeste y al fondo barco navegando desde oeste a este.Mirando al espejo.Mirando al espejo y a las casas que miran. Playa de Brazomar, en Castro Urdiales.
Termino mi deambular pensando en los miles de paseantes que miran por donde van caminando, y también pienso en los caminantes que no miran a donde van, y sé que no evitarán pisar mi bosque de arena encantado, ese bosque que en breve será un yacimiento arqueológico casi destruido por millones de pisadas de infinitos tamaños, y que tras las horas desaparecerá por fin disolviendo árboles, fundiendo fósiles, anegando oasis, para volver a resurgir en la próxima bajamar, y acaso volver a ser encontrado por otras miradas, ese bosque tan distinto y tan igual cada día.
Juantxu Bazán, 26 de julio de 2019.
(Fotografías tomadas el 21 de abril y el 1 de mayo de 2019)
Mi nieto Beñat acaba de cumplir 8 años. Hace casi un año me dedicó un dibujo digno de ser enmarcado por su talento artístico y su calidad humana. Mi nieto explica que su dibujo es un partido de fútbol entre él, vestido de rojo, y yo, vestido de azul.
Me resulta un placer para los sentidos que Beñat, en su visión del mundo, haga salir el sol por el este, y sobre nuestras cabezas siete nubes azules definan un hermoso pentagrama celestial. Todo se mantiene en perfecto orden: las porterías bien tejidas y asentadas sobre el césped, cada una con el color de su equipo; los jugadores sonrientes mostrando el escudo; el balón, con las medidas que ordena el reglamento; y en el centro de la imagen, el marcador gigante, con un gol para cada contrincante, definido de forma rotunda con una señalética precisa que indica a quién pertenece cada gol. Un partido que termina en empate porque a decir de mi nieto en este partido no quería que ninguno de los jugadores fuera ganador.
Tan solo una leve discordancia me asalta a la vista, siempre tan obsesionado yo en resaltar las asimetrías en la composición pictórica. Le pregunto a mi nieto ¿Por qué el balón está más cerca del jugador azul? Y Beñat me aclara lo que debiera parecer obvio: «Es que te toca sacar a tí, abuelo».
Mi nieto, en una demostración de cordura creativa, me ha enseñado a pensar durante un instante en la vida como un juego de personas que se ceden el balón y resuelven en empate, cada uno con sus colores, sonrientes y orgullosos, viviendo bajo un cielo limpio de nubes de color azúl.
Juantxu Bazán (abuelo de Beñat), 20 de julio de 2019
El ecosistema político en España se ha transformado por la aparición de nuevas especies, nuevos partidos, que han teñido de diversidad su hábitat con la consiguiente modificación en sus relaciones. Saludo este cambio como una oportunidad para la cooperación, frente a la beligerancia y la competitividad que normalmente caracterizan las relaciones entre partidos. Cooperación para hacer posible la aplicación de programas apoyados por la mayoría de la ciudadanía. Esto es de sentido común en democracia y a mí me parece que es una oportunidad, pero para otros es una gran dificultad.
En las elecciones municipales de 2015 fue posible construir una mayoría de izquierdas en Castro Urdiales gracias al apoyo popular a CastroVerde (4265 votos que significaron 7 concejales), y al PSOE (2227 votos que se tradujeron en 4 concejales), lo que permitió formar mayoría absoluta con equipo de gobierno, elección de alcalde y, lo más importante, un programa de gobierno de izquierdas. Obvio es que para poder llevar a cabo el programa de gobierno era condición sine qua non mantener la mayoría, pero CV decidió cargarse el pacto por disensiones serias con sus socios, y mantener durante los dos últimos años un gobierno solitario con el apoyo del PRC. No voy a entrar a valorar ahora los entresijos de aquella ruptura, sobre la que ya me manifesté en su momento, pero si voy a reflexionar sobre la enorme importancia que aquel hecho va a tener en la continuidad de la vida política municipal, cuyas consecuencias trascienden y se van a hacer patentes para el futuro. Ahora, en las elecciones municipales de 26 de mayo 2019, parece probable que CastroVerde empeore sus resultados, y el PSOE pueda mejorarlos, y además, entre en escena Podemos. Más difícil será que Acuerdo por Castro pueda sacar representación, pero no cabria descartarlo. El dilema es que una mayoría de izquierdas que podría ser aritméticamente posible, se antoja prácticamente imposible a la vista de las pésimas relaciones entre CastroVerde y PSOE que mantienen en sus cabezas de lista a quienes protagonizaron aquella ruptura. Quizás la presencia de Podemos pudiera deshacer algunos prejuicios y provocar un entendimiento a tres, pero lo dudo. Mucho tendría que cambiar la conducta de estos partidos, empezando por corregir actitudes de soberbia (por ambas partes) que condujeron a romper unilateralmente un pacto que, de justificarse su rompimiento, también debiera haberse hecho de forma negociada. Reaprender de los errores del pasado: siempre hay que prever en toda cooperativa un sistema organizado y eficiente de resolución de conflictos. Es curioso constatar cómo algunos predican la mediación para resolver los problemas de los demás, pero cuando les concierne a ellos la ignoran y prefieren la imposición a cualquier otra técnica de relación entre iguales.
Así pues, no mantengo esperanza de que se reproduzca un pacto de izquierdas en Castro. Pesa además la tentación de que CastroVerde se avenga a congeniar con el PRC, si se dieran las condiciones para ello, habida cuenta del buen entendimiento entre ambas formaciones después de aquella ruptura. Tampoco sería descartable que el PSOE y PRC sintonicen siguiendo la llamada de una posible mayoría electoral en el Parlamento de Cantabria entre estos partidos. Y también puede haber un acuerdo de las derechas con el PRC. Hay muchas variables en juego que anticipan cruces complicados de aritmética, geometría, y ética. Pero nada avisa de que el próximo gobierno municipal sea de izquierdas, y a mí esto me preocupa especialmente porque ello es debido al empecinamiento de sus dirigentes, y ajeno a la voluntad de los votantes. Por eso es muy importante reflexionar para que esa remota esperanza, la del pacto de izquierdas, se transforme en algo real, y para ello se tiene que dar un requisito, acaso una exigencia, que espero sea requerimiento para los partidos de izquierda si los resultados acompañan el próximo día 26.
Hace un par de párrafos, recordando las elecciones de 2015 he hablado de votos que significaban concejales. Votos emitidos por el electorado que apoya a cada candidatura. Es el pueblo el que permite una representatividad que no podría existir sin el ejercicio de su soberanía. En eso consiste la democracia. El pueblo debe saber que su voto va a ir dirigido al cumplimiento del programa electoral votado, y también cómo se va a gestionar su decisión, es decir, con quién se va a acompañar en la tarea para hacerlo posible. Esta es una cuestión sobre la que los partidos no se quieren pronunciar, por si acaso, para que por la boca no muera el pez, pero comprenderán que esto es de enorme importancia. Es natural presagiar que las diferentes opciones que se negocien tras las los resultados van a depender de los resultados electorales. Pero pensemos. Pensemos de forma democrática, al modo en que lo harían los ciudadanos en el ágora de la Polis, haciéndonos una pregunta: ¿los pactos del futuro gobierno en la ciudad no debieran ser el resultado de la voluntad de la ciudadanía que otorga la legitimidad a nuestros futuros representantes en el Ayuntamiento?
Si esto es así, no debiera resultar extraño demandar que
PSOE, CastroVerde, y Podemos, pregunten a sus votantes si les parece deseable
construir un pacto de izquierdas, incluso un pacto más amplio si fuera
menester, que permita una mejor gobernabilidad, y una mayor legitimidad para
poder aplicar un programa de gobierno que sea apoyado por una mayoría de
ciudadanos. No hay mayor antídoto contra el despotismo de algunos dirigentes
que una buena inyección de democracia. Pregunten a la ciudadanía.
Quizás así, aquello que se dibuja como imposible, un
gobierno municipal de izquierdas, pueda ser probable, acaso posible, y a lo
mejor realizable.