




Este fin de semana, PODEMOS consulta a sus asambleas ciudadanas en relación con los procesos de negociación en la elección del nuevo gobierno tras las elecciones del pasado diciembre. Quienes como yo propiciamos la participación directa de la ciudadanía en los asuntos públicos deberíamos aplaudir esta iniciativa, pero, aunque no les guste oírlo o leerlo a mis amigos de PODEMOS, tengo que decir que no, que estas no son maneras de consultar ni de alimentar la participación.
Primero, porque la consulta es inútil, llega tarde, y llega cuando hemos almacenado suficiente frustración como para no creernos voluntad de llegar a ningún acuerdo, a ningún acuerdo que sea resultado de eso, del acuerdo, y no de las querencias particulares de cada uno. No debería consultarse a la militancia cuando de ello no esperamos resultado alguno… a no ser que lo que realmente se persiga es otra cosa, y esa otra cosa me huele a mí que no es sino el afianzamiento de la cúpula de Podemos, y el respaldo a Pablo Iglesias como conductor de la estrategia de negociación seguida en estos últimos tres meses.
Y segundo porque la consulta es un ejercicio de burda manipulación. Veamos cuales son las preguntas a las que debe responder el respetable seguidor de Podemos:
Y ya está. El diseñador de esta consulta se ha quedado tan pancho.
Me produce pereza desentrañar lo que contiene esta forma de consultar. Las preguntas se plantean como si esto fuera un partido con un arbitro muy casero, que pita en contra de la opción de los adversarios, y a favor de la «que defiende Podemos…». En la primera, la que me parece va a ganar por goleada, es la propuesta de los otros en la que no se identifican siglas (PSOE, C’s) sino nombres (Rivera y Sánchez), mientras que en la segunda se concreta en «estás de acuerdo con…» lo que dicen los nuestros (el equipo local), y se introduce un elemento valorativo y positivo «gobierno de cambio» frente al «gobierno basado en…» de los otros, los adversarios. Creo que Periodistas, Sociólogos, Politólogos, Comunicadores… deberíamos estar enfadados. Pero quienes más mosqueados tendrían que estar son justamente los afiliados y simpatizantes de Podemos, a los que hay que tener más consideración. Cuando se consulta hay que respetar las reglas mínimas para que nuestro inteligente ciudadano se posicione libremente sin necesidad de que le empujen a un resultado amañado.

Tan inquietante resulta lo que se pregunta como lo que no se pregunta. No olvidemos que PODEMOS consulta a sus seguidores para conocer su opinión sobre el gobierno de España, y reduce sus alternativas de gobierno a dos, la nuestra o la de ellos, como si no cupieran otras alternativas, por ejemplo: la nuestra más la de ellos. Ya avanzo que esta consulta es incompleta si en ella no se introduce la posibilidad de un pacto PSOE – PODEMOS -CIUDADANOS (con los apoyos de IU y los partidos nacionalistas) . Ya sé que esto no es posible por el empecinamiento de unos y de los otros, pero por favor dejen que al menos sea una alternativa sobre la que reflexionar y opinar; de hecho hay quienes (tarde) se mostraron por una opción similar (a la que también se denomina «gobierno de cambio»): Manifiesto de intelectuales, artistas y sindicalistas por un gobierno del cambio.
Preguntar a nuestro seguidores si estamos de acuerdo con la «propuesta de gobierno de cambio» resulta tan banal como innecesario ¡cómo no vamos a estar de acuerdo! ¿Acaso no hemos trabajado, y votado en esa dirección? Otra cosa muy diferente es preguntarse cómo hacerlo posible, y cuál ha sido la estrategia seguida por los que debieran ser artífices en buscar una alternativa al gobierno del PP y no lo han conseguido (al menos no lo han conseguido hasta ahora cuando quedan apenas dos semanas para que se cumpla el plazo).
La repetición de las elecciones es un fracaso; un fiasco que acaba con la esperanza de millones de personas y que debiera tener consecuencias, empezando por señalar la responsabilidad de los líderes que han sido incapaces de alcanzar el acuerdo, tal y como ha declarado Mónica Oltra: Mónica Oltra insta a Sánchez, Iglesias y Rivera a no repetir como candidatos.
Quizás sea esta la cuestión sobre la que toque reflexionar ahora, y sobre la que haya que debatir y consultar con la afiliación y la ciudadanía.
Juantxu Bazán (afiliado de EQUO, votante de Podemos)
17 de abril de 2016
Resulta curioso como se presentan al mismo tiempo coincidencias sin saber cuál es el misterio que las relaciona.
Me sucede muchas veces. Escribo en el ordenador una palabra, por ejemplo «historia», y al mismo tiempo y en un contexto totalmente diferente la oigo en la radio: «historia», dicha por un locutor, narrador, o comentarista. Me pasa muy a menudo y con expresiones de todo tipo. Pero también sucede en otros ámbitos de la vida cuando pienso en hacer algo, y descubro que otra persona en otro lugar también lo está pensando; y en el terreno de los hechos se producen en ocasiones coincidencias muy llamativas. Estos fenómenos no deben ampararse en la telepatía o telecomunicación, no voy por esos fueros, sino enn el hecho de que muchas personas en nuestros procesos cognitivos y creativos partimos de una misma manera de entender el mundo, cuestión sobre la que ya he reflexionado en otro lugar: Todos los diseñadores bebemos de las mismas fuentes
En noviembre de 2015 realicé un cartel para las jornadas sobre Reparto de Trabajo para crear empleo. En él se recurre, como en otras ocasiones, a organizar un texto informativo, con una llamada de atención para comunicar con el público potencial incorporando en el cuerpo central una imagen para llamar la atención, provocando al espectador con una pequeña trampa visual. El uso de la señalética de tráfico está en mis referentes, como en los de muchos diseñadores y grafistas. La señal más difundida que relaciona en mundo del trabajo con el tráfico es una señal de peligro: «Peligro trabajando en obras». Hubiera incluido de buena gana más trabajadores para extender la idea del Reparto, pero en honor a la simplicidad y a la simetría que impregna toda la composición decidí finalmente incluir dos hombres (o mujeres) trabajando, repartiéndose el trabajo sobre la misma pila.

A primeros de diciembre, paseando por Castro Urdiales, me encuentro en el suelo un cartelillo en din A·3, pisado, sucio y arrugado, que enseguida me llamó la atención: en él se representa una vez más y con gran acierto la señal de peligro, esta vez sintetizando la señal de «peligro desprendimientos» con la de «precaución, niños saliendo de la escuela». Se trataba de una convocatoria de la Plataforma en defensa de la enseñanza pública en Cantabria a una manifestación en Santander, el día 28 de noviembre, un día después del acto de Pamplona.

Así es la vida. Procesos creativos, ideados por diferentes personas, en la que caben algunas coincidencias que casi se dan al mismo tiempo. Dos carteles con señales que avisan del peligro que acecha al mundo del trabajo y de la enseñanza.
Juantxu Bazán, 16 de abril.
Políticas para la creación de empleo hay unas cuantas que con mayor o menor acierto cumplen objetivos; pero entre las que existen, y las que aún podamos imaginar, tan solo el Reparto de Trabajo alcanza una fuerza innovadora que además de crear directamente empleo supone un paso en la transformación del actual modelo de empleo hasta el punto de colocar a los trabajadores activos en una posición decisiva para la creación de puestos de trabajo. ¿Qué pasaría si cuatro trabajadores nos ponemos de acuerdo con el empresario para ceder una parte de nuestra jornada y nuestro salario con el compromiso de dedicar el ahorro en costes en la contratación de un trabajador parado y con ello mejorar las prestaciones de la empresa?

El Reparto de Trabajo implica una predisposición individual por la que la creación de empleo depende de la voluntad de trabajadores y trabajadoras para controlar su propio tiempo de trabajo. Con ello no quiero señalar a los trabajadores como responsables en solucionar el problema del paro, sería absurdo. Pero al igual que caminar hacia una mundo social y ecológicamente sostenible requiere de personas que dan pasos, el Reparto de Trabajo implica que hay trabajadores voluntarios dispuestos a ceder algo de lo que disponen, una parte de su jornada de trabajo y una porción de su salario para que el ahorro en costes sean utilizados por las empresas para la contratación de personas desempleadas. No debe calificarse esta actitud como altruista, no. No porque a los trabajadores cedentes, voluntarios, nos interesa controlar nuestro propio tiempo, y estamos satisfechos al cambiar jornada y salario por felicidad (por decirlo de alguna manera).
Pero siendo como es la voluntad de los trabajadores condición necesaria para que podamos hablar de Reparto de Trabajo, no es sin embargo suficiente. Hace falta otro elemento más, otra voluntad más: la de los empresarios. Las empresas aceptarán el Reparto de Trabajo porque es un sistema muy rentable para su negocio: trabajadores más satisfechos colaboran para mejorar la productividad y propician relaciones laborales más positivas. El Proyecto de Reparto de Trabajo se configura en cada empresa como una fórmula de cogestión, de coparticipación entre empresarios y trabajadores para ponerse de acuerdo en las áreas que interesa potenciar con la nueva contratación de desempleados. Para las empresas el Reparto de Trabajo no es un coste, es una oportunidad. Los costes laborales son los mismos, mientras que las oportunidades de negocio y de innovación se amplían.
Esto significa un cambio radical en las relaciones laborales. Una nueva filosofía que deja de ser una entelequia porque el Reparto de Trabajo es un programa viable técnica y económicamente. Pero para ello hace falta, por fin, una tercera voluntad. La política. Voluntad política para que la administración con competencias en materia de empleo pueda ponerla en marcha.
La Administración debe colaborar en la financiación del Programa de Reparto de Trabajo para crear empleo, y además incentivarlo por sus indudables ventajas sociales. Esto lo puede hacer a través de una gran pacto social: por la creación de empleo y por el Reparto de Trabajo. Pero además, si las administraciones autonómicas quisieran, podrían ponerse en marcha Programas de Reparto de Trabajo financiados con cargo a las Políticas Activas de Empleo, pues al ser el Reparto de Trabajo un programa cofinanciado por los trabajadores voluntarios, su implementación es menos costosa que otras políticas activas de empleo (así lo señalo en los anexos del Estudio sobre Reparto de Trabajo)
De todo ello hablo en Castro Punto Radio en el programa emitido el pasado 15 de marzo:
Y con BANATU TALDEA, Asociación por el Reparto y el Decrecimiento, de Pamplona, hablamos en Radio Euskadi, el domingo 13 de marzo:
El Reparto de Trabajo se concibe como una herramienta útil para la creación de empleo, pero en ella se comprende una filosofía que ayuda a caminar en la transformación del actual modelo de empleo, y poco a poco, paso paso, en la transformación que necesita este mundo en el que vivimos.
Juantxu Bazán, a 25 de marzo de 2016.
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Estudio preliminar sobre Reparto de Trabajo para crear empleo:
Estudio sobre Reparto de Trabajo
Entradas sobre Reparto de Trabajo:
Artículo sobre Reparto de Trabajo 1ª parte
Llevo años reclamando una actuación urgente sobre el Cargadero de Dícido. Avisando de su inminente destrucción por el paso del tiempo, por la corrosión que ataca a su cada vez más frágil estructura, por el olvido negligente de la Administración.
Este año que viene, el 2016, deberá ser el año de muchas cosas, entre ellas también el año en el que las administraciones públicas decidieron ponerse de acuerdo para trazar un plan para la salvación del Cargadero, el último cantilever del Cantábrico, pieza única y singular de la ingeniería minera.
Hace un año escribí sobre los riesgos que acechan al cargadero, y expliqué que es lo que cabe hacer por cada una de las administraciones públicas obligadas a actuar para salvar el Cargadero: https://juantxubazan.wordpress.com/2015/02/08/imagen-del-cargadero-de-dicido-despues-del-temporal/
Así pues, espero y deseo que cada cual anote en su correspondiente agenda de 2016 las fechas en las que hay ponerse a trabajar, y en sus cuadernos de notas señalen los medios que están al alcance de la Administración. Que en la hoja que imprima este calendario se marquen los días en los que se fijen reuniones a una, a dos, a tres bandas… El Ayuntamiento como propietario y principal beneficiario que tiene aún el privilegio de dar sede en el municipio de Castro Urdiales a este Bien de Interés Cultural. El Gobierno de Cantabria a través de la Dirección General de Cultura por ser la administración competente en la protección del patrimonio cultural. La Demarcación de Costas de Cantabria y la Dirección General de Costas del Ministerio de Medio Ambiente por ser la administración que dejó sin terminar su rehabilitación. El Ministerio de Fomento y al Ministerio de Cultura porque pueden posibilitar una fuente de financiación para la restauración definitiva del Cargadero.
Y la ciudadanía, que cuando termine el año 2016, tenga la convicción de que sus administraciones están haciendo aquello a lo que están obligadas, es decir, a la protección, salvaguarda y rehabilitación de los bienes culturales que son de todos.
Juantxu Bazán, 26 de diciembre de 2015
Hoy es 6 de diciembre. Día en el que se celebra Constitución Española, la constitución del estado social y democrático de derecho. El artículo 35 enuncia que «todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo». De lo que aprendí en las lecciones de derecho constitucional, el derecho al trabajo significa que, más allá de su reconocimiento formal, los Poderes Públicos tienen la obligación de velar para que se cumpla efectivamente para todos los españoles. Para evitar interpretaciones diré que es el propio Tribunal Constitucional quien desde 1.981 y en sucesivas sentencias ha dicho que «el derecho al trabajo no se agota en la libertad de trabajar, supone también el derecho a un puesto de trabajo (…) En su aspecto individual, se concreta en el igual derecho de todos a un determinado puesto de trabajo si se cumplen los requisitos necesarios de capacitación y en el derecho a la continuidad y estabilidad en el empleo, es decir, a no ser despedido si no existe una causa justa» (STC 22/1981). Lo que no nos dice el alto tribunal es que los españoles debemos dotarnos de un especial sarcasmo para vivir las paradojas del estado social y democrático de derecho.
Hoy es 6 de diciembre y, según la última estadística, en España hay 4.176.369 parados y paradas en España, lo que significa que el 22% de la población activa está sin trabajo. El 44% de personas desempleadas llevan más de un año sin encontrar empleo, los llamados parados de larga duración. Si seguimos acotando la población con más dificultades la estadística nos dice que casi el 30% de los parados llevan más de dos años en desempleo. El paro azota a todas las edades y niveles de cualificación, pero es muy reseñable que el 46% de los que están en paro tiene más de 45 años, y entre ellos la cuarta parte lleva más de cuatro años en paro. De acuerdo con esta tendencia, muchos parados y paradas no volverán nunca al mercado de trabajo, es decir, nunca verán satisfecho su derecho al trabajo.
Hoy es 6 de diciembre, y yo no celebro, no me da la gana, porque en lo que se refiere al trabajo, para muchos españoles y españolas NO HAY DERECHO.
Juantxu Bazán, a 6 de diciembre de 2015