
Juantxu Bazán, 8 de diciembre 2020

La «g» de la tipografía Baskerville es una letra hermosa y sugerente. He introducido dos medias lunas crecientes invertidas, en lo que podría ser un rostro de una forma orgánica a medio camino entre una planta y una especie de larva que mira hacia abajo.
John Baskerville (1706 – 1775) diseñó la tipografía que lleva su nombre en 1757 y con ello mejoró la legibilidad de los textos impresos, con un diseño acorde la nueva técnica de escribir a pluma. Baskerville se encargaba de diseñar los tipos, de fundirlos, y también fabricaba el papel que utilizaba en sus ediciones que alcanzaron gran belleza y popularidad. Los rediseños de aquellas tipografías siguen utilizándose en la actualidad. Es muy similar a la Caslon, a la Didot, a la Bodoni… todas de origen romano e inspiradas en el tipo medieval Garamond. Entre todas ellas es la tipografía Baskerville quien dibuja la «g» de forma más bella. En su anatomía se contiene una «c» (en el ojal), una «s» (con la combinación de ojal y cuello), una «o» (en la cabeza), y ese bucle que a diferencia de otras «ges», aquí queda sin ligarse al cuello, combinado con la oreja y ofreciendo una forma más grácil y dinámica.






No tengo muy claro si la elección de los transferibles de Letraset (aún conservo una treintena de pliegos desde hace treinta años) para el texto es adecuada, pero me ha permitido, y es lo que quería, reproducir el tipo de letra de Google con bastante fidelidad, con el tipo de letra Avant Garde, un tipo que utilizaba bastante en mis proyectos gráficos en aquella época (finales de los ochenta, principios de los noventa). Ello me permite mostrar también una técnica caducada (el Letraset) para colaborar en la lectura de la ilustración: partiendo del aforismo cartesiano, «Cogito ergo sum» a la más popular y extendida forma de adquirir y contrastar conocimiento con el buscador multicolor.
Me he permitido guardar este dibujo en la sección «poemas visuales» a sabiendas de que no es un poema visual en sentido estricto. El hecho de meter un juego en la contracción verbal «lueGoogle» me basta para introducirlo en mi poemario.
Juantxu Bazán, 2 de diciembre 2020

Llama la atención que en el alfabeto, tal como está ordenado y tal como nos viene desde el alfabeto fenicio y griego, contiene algunas palabras, algunas compuestas por una sola letra («a», «o», «y»), la preposición «de», y dos palabras monosilábicas: «tu» y «no», palabras muy rotundas y de gran significado. He incorporado el acento en «tú» para significarlo como pronombre personal, en alusión al título que quiere construir un poema, que ya es un lugar común en el lenguaje habitual. «Qué es poesía?, dices…»

Juantxu Bazán, 29 de noviembre 2020