

Si, pero… (Capítulo suelto del poema visual «Elogio de la duda»)

Juantxu Bazán, 12 de enero 2020

Es extraño lo que acontece con la letra cu (q). Todas las letras del alfabeto español (y creo que así sucede también con las demás lenguas romances) tienen su denominación escrita con la propia letra que describen; por ejemplo, la be, se escribe con su propia inicial, o la hache es escribe con hache, y la uve, se escribe como su propio nombre indica. Pero la cu no; esta letra no puede escribirse como QUU. En el diccionario de la lengua española no hay ninguna palabra que empiece por quu, ni hay palabras que contengan esa sílaba.
Tan solo hay unas pocas palabras que empiezan por QUA, aunque todas ellas muy interesantes. QUADRIVIUM, que es como se denominaba en la edad media a la enseñanzas de las artes liberales y que se componía de la aritmética, la geometría, la música y la astronomía. Otra palabra es QUARK, es decir, una párticula elemental. Y también existe QUÁSAR, cuerpo celeste.
Por la sílaba QUO tan solo hay una palabra de hermoso significado: QUÓRUM.
Las palabras que empiezan por que o qui son más numerosas, pero tampoco abundan, si bien, sin la q no sería posible querer, quemar, quedar o quejarse; ni tampoco estarse quieto, estudiar química, hacer de quijote, escaparse a una quimera, o pensar que puede haber un quizás. Pero todo lo que pretendamos expresar con nuestra q deberá ir acompañada de una u. Como cuando escribimos la palabra QUE, con o sin acento, una de las palabras más versátiles del diccionario que puede ser pronombre, adjetivo o conjunción, con variados usos imprescindibles para entendernos en lengua española.

La Q necesita de la U para su existencia y que no puede formar la sílaba QUU. Grafito sobre papel de abocetar. Finales de octubre de 2020
Juantxu Bazán,
Tengo que decir que la p es una letra enrevesada que tengo trabada en algunos bocetos sin una idea feliz que la envuelva, bosquejos que no acaban de satisfacerme. Meditar con letras implica lecturas infinitas.

Observo que la p minúscula es una letra que mantiene una relación formal muy evidente con otras letras. Algo que no sucede con la P mayúscula, ni tampoco con las pes minúsculas en tipografías con serif o con filigranas. Sin embargo, en las letras de palo seco, la p mantiene una relación de simetría con la b, la d, y la q. Basta girar a través del eje axial de la p por la parte superior para encontrarse con la b, y si la giramos por el eje derecho nos la encontraremos superpuesta a la q. Y viceversa. Obsérvese también que si p y d giraran en diferentes sentidos sobre el mismo plano se encontrarían al girar 180 grados; 90 grados si se pusieran de acuerdo en girar ambas al mismo tiempo en sentidos opuestos. Esto es muy interesante.
Podemos comprobar entonces que este sistema de relaciones de simetría funciona en tipografías minúsculas (o de «caja baja») de palo seco: Futura, Avant Garde, Franklin Gothic, Frutiger, Univers, Helvética, Colibri o Arial… tipografías en las que se han eliminado los serifs, es decir, las distracciones que impiden una lectura del texto más nítida. Y no funciona con tipografías adornadas, ni de «caja alta» o mayúsculas, tal como puede verse continuación:

Paso a limpio la idea utilizando una composición con cuatro cuadrados de colores, tan mondriana, en la que el blanco y negro de la p expresan la síntesis de los colores primarios (magenta, cyan, amarillo) en las que descansan sus letras vecinas.

Una relación a cuatro. Lo dicho para la p, vale para la b, la d, y la q. En las relaciones de simetría para un conjunto de elementos, si se cumple que p está relacionado con q, y q está relacionado con p, p es igual a q.
Así pues, basta con quitar algunas distracciones retóricas para descubrir relaciones de simetría e igualdad en sujetos que aparentemente son diferentes. Si que es interesante.
Juantxu Bazán, a 10 de enero 2021



Juantxu Bazán, 5 de enero 2020

El año de la esperanza de ver el inicio de la rehabilitación del Cargadero de Dícido, tras la concesión de la subvención del MITMA (1,5 % Cultural) por un importe de 1.121.992,5 €, el 75% del coste total de la obra de rehabilitación. El 25% restante, 373.997,5 €, será aportado por el Ayuntamiento de Castro Urdiales con la colaboración del Gobierno de Cantabria.
Juantxu Bazán, 4 de enero 2021




Juantxu Bazán, 2 de enero 2021