
Sobre esta obra he escrito:
Las llaves como unidad representativa del hogar. En la compra más importante de nuestra vida, la parte vendedora nos entrega la llave para simbolizar el cumplimiento del contrato. A partir de ahí nuestras vidas son inseparables de las llaves que abren nuestra casa y sus dependencias, y que comparten los miembros del hogar. Los diversos tamaños y formas de las llaves simbolizan un retrato de familia digno de ser mostrado e inmortalizado, tal como se hacía en la pintura del siglo XIX en las familias de alta alcurnia; o con el nacimiento de la fotografía, en el que el retrato de familia se populariza y se concibe como una imagen solemne digna de ser registrada y enmarcada. De una familia F, se entiende.
Juantxu Bazán, 3 de noviembre 2025