El yate de lujo era tan grande que al ser engullido por la mar no había espacio para digerirlo.

Juantxu Bazán, marzo 2025. Yate engullido por la mar. GIMP. Fuente del marco: https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/marco-de-una-huelga-de-obreros-en-vizcaya/61bd9e16-ccdf-4cbf-93ee-09474e9db1e4

Uno. El veintitantos de febrero anoto en mi cuaderno: «En aquel sueño vi enormes barcos hundiéndose en el horizonte». Al texto acompaño un esbozo en el que aparecen tres barcos hundiéndose.

Dos. Busco barcos grandes, fotos de perfil. Me salen, entre otros, enormes yates de lujo. Observo que el yate más grande del mundo, el «Dilbar», que pertenece al oligarca ruso Usmanov, fue incautado por Alemania hace tres años como medida de represalia frente a la invasión rusa. Decido prestar atención a este yate y hundirlo.

JB. Aquel yate de lujo… Bosquejo y notas.

Tres. Decido introducir más narrativa al barco de lujo hundiéndose, y añado un trampantojo por el que el barco se sale de la foto. Tan grande es que no cabe en el mar (mejor dicho: en la mar), no puede ser digerido por la mar tras su deglución. Trabajo en GIMP una primera versión con un cielo y horizontes limpios. La abandono por una segunda versión en la que quiero que esté presente la costa del mar cantábrico:

JB. Yate engullido por la mar, versión segunda. GIMP. Foto del mar cantábrico desde la punta del rompeolas de Castro.

Cuatro. Iba a cerrar el poema con la duda de incorporar o no el texto con la imagen: El yate de lujo era tan grande que al ser engullido por la mar no había espacio para digerirlo. Decido que no. La idea de que el mar «no tiene espacio para digerir un yate de lujo» no creo que queda clara, y es por lo que decido meter la imagen dentro de un marco, de tal manera que la proa del yate queda más fuera del mar pero explicándose a sí misma. Bajo el marco de la página del museo del Prado que se acomoda a la imagen con la que estoy trabajando. Arreglo la zona de la espuma incorporando foto real del mar rompiendo sobre uno de los pilotes del muelle don Luis.

El mar rompiendo con ola del norte sobre los pilotes del muelle don Luis. A la derecha la espuma separada de la foto para incorporarla a la foto del yate.

Cinco. El fotopoema montado elegido es el que encabeza este artículo. Espero haber conseguido hundir el yate de lujo, espero haberlo echado de la mar.

Juantxu Bazán, 2 de marzo 2025

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