Sabía de la gravedad de la enfermedad de Chechu Lastra desde hace unas semanas, pero cuando me enteré de su muerte me asistió una pena que hacía difícil comprender que hay personas que no merecen morir, al menos tan pronto, una pena compensada por la celebración de haber conocido a una persona como Chechu, quien, parafraseando a Antonio Machado, ha sido bueno «en el buen sentido de la palabra», y que, añado yo, nos ha ha enseñado a ser un poco mejores.

Conocí a Chechu, con María Asun Calera, en los tiempos de la transición, y más adelante en ICU y en la Asamblea Popular, junto a Ramón Arias, Joaquín Diaz-Munío, Jaime Gutiérrez, Chus Garitacelaya, Ana Casas, Alfredín Martínez, Eduardo Ruiz, Pedro López «Vicu», Eduardo Basabe, Carmelo Barquín, Tusi, Kiski, Ángel, Tito, Nacho, Tontxu, Fernando, Encarni, Manolín… de cuando organizamos las movilizaciones contra Castro Novo en aquel verano de 1979. La Asamblea Popular fue un ejemplo en el que la voluntad de mucha gente consigue lo que parecía imposible: obligar a convocar la Consulta Popular para tumbar democráticamente el proyecto de Castro Novo. Hoy sabemos que el asunto de Castro Novo no fue resultado de la Consulta Popular sino precisamente de lo contrario: los tejemanejes políticos y especulativos que burlaron la decisión tomada por el pueblo. La confección de pancartas, comidas populares, mítines, marchas, manifestaciones y demás movidas de aquel verano requerían una intendencia en la que Chechu Lastra organizaba las cosas mejor que nadie, y además con un sentido del humor que se traducía en una inyección de energía por la que parecía que todo era posible.

Primavera y verano de 2010: movilizaciones contra el Puerto Deportivo

Pero el momento que recuerdo de Chechu con especial alegría es aquella semana de agosto en la que organizamos la Procesión de las Letrillas contra el Puerto Deportivo de Castro Urdiales. Llevábamos varios meses tras la reconstitución de la Plataforma para Salvar la Bahía (apoyada por Otro Castro Es Posible, Ecologistas en Acción y la Asociación El Tejón) dando pacífica batalla contra la construcción del Puerto Deportivo con asambleas informativas, concentraciones, propuestas alternativas, recursos, camisetas, paneles, pegatinas… un compendio de movilizaciones en las que no faltaba la dosis de creatividad necesaria para destacar el problema ecológico y social del Puerto Deportivo allá donde hiciera falta: en la calle, en el Ayuntamiento, en el gobierno de Cantabria, y en los juzgados. El verano de 2010 fue muy concurrido en acontecimientos, siempre en la dirección de que el Gobierno de Cantabria comprendiera que era necesario consultar al pueblo para decidir sobre el proyecto de Puerto Deportivo en medio de la bahía de Castro.

Aspecto parcial de la concentración popular en la plaza del Ayuntamiento el 21 de marzo de 2010 para pedir la consulta Popular.
Concentración en la plaza del Ayuntamiento el 21 de marzo de 2010 para pedir la Consulta Popular.
Asamblea informativa sobre el proyecto del Puerto Deportivo. 16 de abril 2010.
Concentración de miembros de la Plataforma el 8 de junio 2010 para recibir la llegada del consejero de Obras Públicas al acto de entrega de los premios de la Bienal de Arquitectura. Chechu porta una de las pancartas, en el centro de la imagen. Fuente: http://salvemoslabahia.blogspot.com/2010/06/bienvenido-mister-mazon.html

El 29 de agosto de 2010, cuando Castro remaba en la liga ACT de traineras se iba a celebrar la última regata de la liga en Castro, en la que esperabamos una gran afluencia de gente, las cámaras de la ETB, y mucha expectación. Para llamar la atención nos planteamos hacer una gran pintada con la expresión «PUERTO DEPORTIVO NO» en el rompeolas, muy visible, pero algunos vimos que era una marranada bastante convencional y poco efectiva. En vez de pintar letras ideamos que fueran las letras las que se movieran por el paisaje urbano, llevadas en procesión hasta la regata, en la que iba a ser la segunda procesión del mes de agosto en Castro: la Procesión de las Letrillas. No quedaban días apenas para organizar el montaje, y a más de uno le parecía una locura que dificilmente saldría bien. La solución al entuerto solo podía estar en manos de Chechu, de su capacidad de trabajo, de su positivo empuje y colaboración infinita. Nos pusimos a trabajar unas pocas personas con Chechu al mando, y conseguimos terminar el trabajo que hizo posible realizar 17 letras fabricadas en tablex de 1 cm. de grosor y más de dos metros de alto, que pintamos de blanco luminoso para que fueran bien visibles. Y el día 29 por la mañana nos fuimos de procesión:

La sacada de las letrillas en la explanada de Santa María antes de comenzar la procesión.
La procesión, bajando por la cuesta de Santa María. Juan y Santiago, portando la primera letra.
La procesión por cuesta de Santa María y doblando hacia el paseo de la dársena.
La procesión bordeando la dársena. Nuria haciendo el reportaje fotográfico.
Una parada en la Plazuela: encuentro con la afición de Bermeo que había acudido a la regata. Marcelo sujeta la N.
Encabezando la comitiva al paso por el parque en obras : Santiago, Juan, Marcelo, Simón, María, Virginia…
La cola de la comitiva al paso por el cartel de obras del parque (obras del parquin que se ideó como parquin del Puerto Deportivo).
La procesión enfilando hacia el paseo marítimo. Detrás del niño Pablo los miembros de la plataforma, Maite y Blas, portan, no sin dificultad, la letra D.
La procesión en el paseo marítimo mezclándose con las aficiones que se dirigían a la regata. En primer plano, Jesús Menéndez, miembro de la Plataforma.
A lo largo del paseo marítimo se dispusieron los paneles informativos que se sacaron durante todo el verano, casi siempre en la plaza del Ayuntamiento.
Ignacio custodiando uno de los paneles en los que se informa de las movilizaciones de la Plataforma para Salvar la Bahía.
En uno de los paneles se explica la alternativa al puerto deportivo: una ordenación de los amarres de la bahía ecológicamente sostenible.
La procesión se detiene en el muelle don Luis, justamente delante de la zona del puerto que iba a ser rellenada de hormigón para hacer el puerto deportivo para más de setecientas embarcaciones de recreo. Toñín sujetando la E.
Las letras se diseñaron con una letra rotunda inspirada en la tipografía Cooper para permitir que en ellas se atornillaran las asas para transportarlas. En la colocación en la calle había que distanciar las letras convenientemente para favorecer la lectura.
La procesión comienza a desplazarse del muelle donLuis hacia un lugar visible para los espectadores de la regata. En la esquina izquierda distinguimos a Javiera de espaldas, siempre apoyando a la Plataforma.
Las letrillas se colocaron en el paseo marítimo frente al campo de regatas. La ETB retransmitió la procesión antes de la regata.
Las letrillas antes de colocarse por delante de la barandilla del Paseo Marítimo, durante la regata.
Terminada la regata, la procesión vuelve al Ayuntamiento, pasando nuevamente por el paseo marítimo y por el parque. Portando la U está Gari, otro de los motores de la Plataforma. Llevando la E, Jose, y a la derecha de la foto vemos a Cristina, y detrás a Carusa.
El que lleva la P es Kepa, otros de los colaboradores infatigables de la Plataforma e infinitas causas. Más atrás conocemos a Jose, Julián, Eva, Jose Luis, Joaquín, Ángel y los niños Eneko y Oier que no se separaron de la procesión en toda la mañana.
Fin de la procesión en la Plaza del Ayuntamiento.

Dos años más tarde y después de que el Tribunal Supremo le diera la razón al Ayuntamiento (contra el criterio del consejero Mazón) reconociendo la legalidad de la consulta popular, y en medio de una crisis que puso en cuestión el despilfarro de los puertos deportivos, fue el propio Gobierno de Cantabria, tan contumaz en su insistencia para hacer el puerto deportivo, quien finalmente declinó sus pretensiones y se decidió por hacer un proyecto para reforzar el rompeolas ¡Y mirá que lo habiamos dicho!

La experiencia de la Plataforma quizás no fuera condición suficiente para parar el Puerto Deportivo, pero si fue condición necesaria para cuestionarlo y sembrar de dudas al mercado y al Gobierno de Cantabria para dar carpetazo a este proyecto. Pero sobre todo, fue una experiencia de participación ciudadana en la que muchas personas, unas veces trabajando en la sombra y otras dando la cara, como Chechu, hacen que todo camine de forma más fácil y satisfactoria. Como el día que sacamos la Procesión de las Letrillas.

Juantxu Bazán, 18 de agosto de 2024

Más información en: Plataforma para salvar la Bahía

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